LA HABANA, 27 jun (Xinhua) -- El presidente de la
Asamblea Nacional de Cuba, Ricardo Alarcón, calificó esta semana de un
"obstáculo insuperable" para la normalización de las relaciones con
Estados Unidos el caso de los cinco cubanos presos en ese país.
"Mientras subsista esta injusticia va a ser un
obstáculo formidable, insuperable para que pueda haber una relación normal
entre las dos naciones", reiteró Alarcón durante una comparecencia
televisiva.
Ramón Labañino, Fernando González, Gerardo
Hernández, Antonio Guerrero y René González fueron arrestados en 1998 y
condenados en 2001 por un tribunal de la ciudad estadounidense de Miami a
penas que incluyen cadenas perpetuas en tres de los casos.
Los Cinco, que son considerados como héroes en la
isla, tenían la misión de recoger información sobre la preparación de
ataques contra Cuba.
El gobierno cubano y los abogados de Los Cinco
consideran que las sentencias son desproporcionadas y que la realización
del juicio en Miami impidió que fuera imparcial, por las presiones de la
fuerte comunidad de exiliados cubanos que allí se opone al gobierno de La
Habana.
En el juicio fueron condenados a penas de entre 15
años y doble cadena perpetua por espionaje y conspiración para delinquir,
por ser agentes no registrados de un gobierno extranjero, entre otras
acusaciones.
Hace unos días, la Corte Suprema estadounidense
rechazó una solicitud de revisión que se hizo bajo la figura del "amicus
curiae", un mecanismo en el cual terceros, incluyendo diez ganadores de
los Premios Nobel, se interesaron por el caso y aportaron elementos al
máximo tribunal.
De acuerdo con el ordenamiento jurídico
norteamericano, ese tribunal es la última instancia jurídica para aceptar
peticiones de apelación.
El líder parlamentario cubano recalcó que "mientras
esté preso cualquiera de ellos, es una forma de recordarnos que en Estados
Unidos sigue habiendo un apoyo oficial al terrorismo contra Cuba y
no es una invención de nadie".
"Vamos a pasar la vida persiguiéndolos (al gobierno
estadounidense) con esa maldición gitana, hasta que los suelten y no
es por gusto", señaló e insistió en que la solución de este caso "la
tiene en sus manos" el presidente Barack Obama.
"No es una solución tan complicada", apuntó, porque
"un golpe de pluma" de Obama, significaría "se acabó, quiten los cargos"
imputados a los cubanos.
"Es el presidente de un gobierno que tiene una
historia tenebrosa. .. hasta dónde y cuándo él será capaz de enfrentar eso,
yo no quiero prejuzgarlo, pero hay que ayudarlo a que tenga el coraje, la
fuerza para tomar las decisiones que hacen falta", subrayó Alarcón.
Ambos países han sostenido un largo diferendo de
casi medio siglo por el empeño norteamericano por subvertir el orden en
Cuba, nación a la que aplican un férreo bloqueo económico.
La llegada al poder de la administración Obama, que
durante la campaña electoral había esgrimido la posibilidad de cambiar el
uso de la fuerza por la diplomacia en las relaciones internacionales,
abrió una esperanza para el mejoramiento de los vínculos
bilaterales.
La nueva administración eliminó las restricciones de
viajes y los envíos de remesas de cubanos residentes en Estados Unidos a
su país y propuso a La Habana retomar las conversaciones migratorias,
suspendidas desde 2003, y dialogar sobre el establecimiento de
correo directo entre ambas naciones.
Sin embargo, Obama ha dicho que mantendrá el
bloqueo, que ha causado millonarias pérdidas a la isla, pero que es
considerada por muchos como una política fracasada por no haber podido
doblegar al gobierno cubano.
Ahora, además de ese apretado cerco, se aleja
la posibilidad de mejoramiento, pues el caso de Los Cinco ha pasado a ser
un "obstáculo insuperable" para la normalización de las
relaciones bilaterales.