NACIONES UNIDAS, 26 jun (Xinhua) -- Brasil dijo hoy
que la conferencia de alto nivel de la ONU que se sostiene actualmente es
"una oportunidad histórica para el cambio" y que el mundo debe
escuchar las voces de los países en desarrollo, que "no tienen
ninguna responsabilidad por la crisis actual".
La declaración fue hecha por Celso Amorim, ministro
de Relaciones Exteriores de Brasil, en el cónclave de alto nivel que hoy
entró en su tercer día.
"Esta conferencia es una oportunidad histórica para
el cambio", dijo. "Ha acercado más a los miembros de la ONU para
fortalecer, mejorar y reformar el régimen económico mundial",
afirmó.
"El hecho de que hayamos podido acordar un documento
final equilibrado y ambicioso es un testimonio de la vitalitad de la ONU",
dijo. "Esto ha refutado a muchos de los escépticos".
"Esta conferencia no debe ser el fin. Ni debe ser un
fin en sí misma", afirmó. "Nos corresponde, a nosotros los miembros de la
ONU, garantizar que sea el comienzo de un proceso por medio del cual la
humanidad entera, y no sólo unos cuantos, sean amos de su propio
destino".
En la ONU, los países sin una voz en las estructuras
existentes de régimen financiero, son capaces de plantear sus puntos de
vista. Algunos de ellos se encuentran entre los más pobres del mundo y
fueron los afectados más severamente por la crisis económica
mundial, dijo. "Ellos no tienen ninguna responsabilidad por la crisis
actual. Debemos escuchar sus preocupaciones. Debemos mantener sus
intereses en mente en nuestras acciones colectivas para la
recuperación".
"El camino para la recuperación completa puede
ser largo y sinuoso", dijo. "Necesitamos ver más allá del corto plazo
y definir un marco nuevo para el desarrollo y financiamiento que debe
durar más que esta crisis y prevenir nuevas. El papel del Estado,
junto con las empresas privadas, como un regulador y promotor
del desarrollo debe ser reconsiderado. Esta crisis ha relegado la
teoría del estado mínimo al museo de los conceptos
ideológicos equivocados".