RIO DE JANEIRO, 25 jun (Xinhua) -- El delantero
argentino Maxi López, del Gremio, fue acusado hoy de racismo por el
brasileño Elicarlos, del Cruzeiro, al final del partido de ida de las
semifinales de la Copa Libertadores de América.
"Maxi López me llamó macaco (mono en portugués)",
dijo la madrugada de este jueves a la prensa el mediocampista Elicarlos,
tras la victoria del Cruzeiro sobre el Gremio, por 3-1.
Elicarlos, que es negro, y el ex jugador de River
Plate y del Barcelona discutieron en la cancha del estadio Mineirao
durante el primer tiempo del partido en un incidente en el que
intervinieron otros jugadores.
"Estábamos en medio de una jugada y Maxi López se
acercó y me llamó 'macaco'. Mi compañero Wagner lo escuchó y ahí comenzó
una discusión", relató Elicarlos a los periodistas.
Luego, se dirigió a la comisaría de policía que
queda en el interior mismo del estadio "Mineirao", de Belo Horizonte, para
formalizar la denuncia.
La policía resolvió entonces detener al jugador
argentino para llevarlo a declarar e intentaron invadir el autobús en el
que estaba la delegación del Gremio, que se preparaba para dirigirse a su
hotel.
La polémica casi generó un choque entre los agentes
de seguridad del club y los efectivos policiales, pero, al final, la
delegación del Gremio decidió acompañar a López a la comisaría.
El argentino negó haber ofendido verbalmente a
Elicarlos con términos con connotación racista, algo que en Brasil
configura el delito de injuria calificada por motivos raciales.
"Maxi López alegó que fue una discusión normal
dentro de la cancha y que no usó términos despreciativos porque no tenía
condiciones de expresarse de esa manera en portugués", dijo el
comisario de la Policía Civil Daniel Barcellos.
"Por el momento apenas hay versiones
contradictorias. Apenas al final es que podremos considerar si se formula
una acusación formal. Maxi López fue liberado y lo contactaremos en caso
de que necesitemos escucharlo de nuevo", agregó el comisario.
Los dos equipos se enfrentará nuevamente la
próxima semana en Porto Alegre, en el partido de vuelta de semifinales del
torneo continental.