NANNING, 25 jun (Xinhua) -- Científicos chinos han
logrado criar con éxito diez lechones cuyos sexos fueron elegidos antes
de su concepción, en lo que supone un gran paso adelante comercial
en el terreno, que podrá en el futuro incrementar los beneficios de
los campesinos.
Los cochinillos nacieron el
sábado en una granja experimental del Instituto de Ciencias Animales en la
suroccidental región autónoma de la etnia Zhuang de Guangxi, informó hoy
jueves el zoólogo en jefe del centro, Lu Kehuan.
"Se trata de los primeros cerdos engendrados a
partir de esperma separado en cromosomas masculinos y femeninos", dijo
Lu.
Los animales nacieron sanos en dos camadas; una de
seis machos y otra de cuatro hembras.
Lu y su equipo aislaron los
cromosomas X (femeninos) y los Y (masculinos) y se sirvieron de
tecnologías de inseminación artificial para transplantar el esperma
segregado a cuatro puercas. "Dos de ellas dieron a luz tras 115 días de
gestación y las otras dos lo harán en breve", precisó Lu.
El científico dijo que los lechones "hechos a
medida" no son diferentes de otros cerdos recién nacidos en terminos de
peso y apetito. Se espera que esta nueva práctica pueda ayudar a los
granjeros a ajustar la tasa de natalidad y optimizar la calidad de la
especie, subrayó.
Bajo circunstancias normales, la proporción de los
sexos de los cerdos recién nacidos es de 50 a 50. "Pero en muchas granjas
del sur de China, un joven cerdo macho cuesta unos 5.000 yuanes (715
dólares) más caro que una hembra. Por esto, una camada de seis
machos en vez de tres puede aportar unos 15.000 yuanes adicionales",
explicó Lu.
El primer gran éxito de Lu y sus compañeros de
trabajo se produjo en 2006 cuando lograron engendrar dos búfalos hembras
con cromosomas X preseleccionados.
Hoy en día esta tecnología es ampliamente utilizada
en las vacas lecheras de la región autónoma septentrional de Mongolia
Interior, en cuyos inmensos pastos se crían numerosas vacas y se
produce leche de alta calidad.
No obstante, el esperma de cerdo es más frágil y
menos resistente que el de búfalo, indicó Lu.
Su equipo realizó varios intentos con cerdos con
anterioridad, pero todos ellos fracasaron o bien en el proceso de
fecundación o en el resultado.
"En teoría, se puede aplicar la misma tecnología a
todos los mamíferos, incluidos los humanos", dijo el doctor Zeng Youquan,
miembro del equipo de Lu. "Pero por razones legales y éticas,
todavía no hemos estudiado emplear esta técnica en humanos, y
tampoco tenemos previsto hacerlo en un futuro cercano".
Seleccionar el sexo de los hijos es una práctica
ilegal en China, donde tradicionalmente se prefiere a los chicos. Por
esto, los hospitales tienen prohibido revelar el sexo del feto a las
futuras madres por temor a que éstas lo puedan abortar si es una
niña.
No obstante, en algunos casos aislados sí se puede
escoger el sexo del bebé con el objetivo de evitar serias enfermedades
congénitas como la hemofilia y la talasemia, que suelen afectar más
a los varones que a las mujeres.