NACIONES UNIDAS, 24 jun (Xinhua) -- Se necesitan
respuestas internacionales y coordinación política para luchar contra la
actual crisis financiera y la ONU tiene que tener un mayor papel,
afirmó aquí el miércoles el premio Nobel de Economía Joseph
Stiglitz.
En declaraciones durante una mesa redonda de debate
titulada "El papel de las Naciones Unidas y sus países miembro en los
actuales debates sobre reformar y fortalecer el sistema y la arquitectura
financiera y económica mundial", Stiglitz dijo que el mundo está
haciendo frente a su crisis económica más grave desde la Gran
Depresión.
"La crisis pone de manifiesto un concepto muy
importante, que las acciones de una parte de la economía pueden afectar a
otras partes de la economía. Y los fallos en el sistema financiero han
afectado a los sectores reales y a muchos países del mundo", dijo.
Como la crisis se ha extendido a todos los países
del mundo, la participación a la hora de diseñar una respuesta debe
implicar a todos los países del mundo, afirmó Stiglitz.
"Tiene que haber un proceso inclusivo de toma de
decisiones, no el G-8, no el G-20, sino el G-192", explicó, añadiendo que
la ONU debe tener un "papel crucial" en el proceso.
Stiglitz advirtió que sin una coordinación de las
políticas a escala global, existe el riesgo de que cada país se centre en
su propio beneficio nacional.
La mesa redonda de debate forma parte de la
conferencia de la ONU de tres días de duración sobre la crisis financiera
y económica mundial y su impacto sobre el desarrollo, conferencia
que se inauguró el miércoles. Stiglitz es el presidente de la
Comisión de Expertos del Presidente de la Asamblea General sobre
Reformas del Sistema Monetario y Financiero Internacional.
Stiglitz dijo que, para incluir todos los aspectos
de la sociedad, la comisión recomienda que se cree un consejo de
coordinación económica mundial, "no sólo para ayudar a coordinar las
políticas económicas, sino también para encontrar las lagunas que existan
en los acuerdos económicos mundiales, y también para identificar las
deficiencias en estos acuerdos económicos mundiales."
Stiglitz explicó que se debería crear un paquete de
estímulos global como parte de la respuesta global, pero que los países en
vías de desarrollo no tienen los recursos necesarios, y que en
ciertos casos no tienen el espacio político suficiente para poder
tomar este tipo de respuestas. Por ello, la comisión sugiere que se
den reformas en la gobernancia económica global, añadió.
Stiglitz dijo que además de la expansión de la
crisis por todo el mundo, el mundo en vías de desarrollo está sufriendo
las consecuencias más duras de la crisis, padeciendo huidas de
capitales, aumentos en los costes de los créditos, así como los
efectos de la caída del comercio internacional, la bajada de los
precios de las materias primas y la caída de las remesas de
trabajadores emigrantes.
Recientemente, la comisión expresó la necesidad
de que se reorganicen completamente las estructuras
financieras internacionales para intentar solucionar la crisis, pidiendo
a los países más ricos que destinen el uno por ciento de sus
paquetes de estímulo económico a ayudar a los países en vías de desarrollo
a evitar caer en la pobreza.