SANTIAGO, 23 jun (Xinhua) -- Tras la reunión de hoy
en la Casa Blanca entre la presidenta chilena, Michelle Bachelet, y su
homólogo estadounidense, Barack Obama, Chile se consolidó como un socio
estratégico de Estados Unidos en América Latina.
Ambos mandatarios intercambiaron elogios en una
conferencia de prensa, en la que reafirmaron su voluntad de estrechar aún
más la colaboración bilateral en todos los campos.
Obama calificó a Bachelet como uno de los "mejores
gobernantes" de América Latina y consideró que Washington puede aprender
una "buena lección" del modo como Chile ha afrontado la crisis
mundial.
La presidenta había llegado este lunes a Washington
en visita oficial y sostuvo una reunión privada con su colega
estadounidense.
Bachelet afirmó: "Ha sido una excelente reunión y
vamos a seguir trabajando juntos para seguir entregando el aporte de Chile
en la región y también como puente para muchos otros países donde se
requiere un apoyo técnico específico en una serie de áreas".
"La relación que tenemos con Chile, que por lo demás
no concuerda con todos los puntos de la política exterior estadounidense,
es de respeto", declaró Obama.
"Ese es el modelo que queremos: una alianza, sin que
Estados Unidos le dicte a Chile cómo debe defender sus propios intereses",
apuntó.
Reiteró que "no queremos decir cómo debe actuar
Chile en su política interna, sino lograr acuerdos" entre ambos países,
dijo el mandatario estadounidense.
Obama elogió la "buena" forma y la cautela con que
Chile ha enfrentado la actual crisis económica.
El anfitrión explicó que "si se mira cómo Chile ha
manejado la recesión, lo ha hecho muy bien en parte porque los superávits
que obtuvieron cuando los precios del cobre eran muy altos los
guardaron" .
"Así que los recursos para afrontar la caída es una
buena lección para Estados Unidos, cuando nosotros tuvimos excedentes los
dilapidamos", afirmó.
"Hay posibilidades enormes de progreso en América
Latina", dijo Obama, y confirmó que con su colega chilena sucribió un plan
de cooperación energética que aportará a la lucha contra el cambio
climático.
Bachelet y Obama intercambiaron ideas de cooperación
futura para el combate a la pobreza y en temas de salud, como el cáncer y
la influenza AH1N1, la cual afecta a las dos naciones.
La presencia de Bachelet en Washington la convirtió
en la segunda visita de un líder latinoamericano a la Casa Blanca, después
de la del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva en marzo.
La jefa de estado de Chile representó en cierta
manera a Sudamérica como presidenta temporal de la Unión Sudamericana de
Naciones (Unasur).
Los dos presidentes habían coincidido en la Cumbre
de las Américas, celebrada en abril en Trinidad y Tobago, cuando Obama se
reunió con todos los líderes latinoamericanos y anunció una nueva
política hacia la región, diferente a la de antecesor George W.
Bush.
"Bachelet es uno de las mejores gobernantes de
América Latina, es una persona muy capaz", dijio Obama. Recalcó que la
reunión oficial en la Oficina Oval era un encuentro que estaba "deseando
mucho".
Bachelet se congratuó de que Obama ve a Chile "como
un país que ha sabido hacer las cosas bien y que puede seguir
desarrollándose a partir de decisiones difíciles de tomar". Bachelet dijo
que Obama es "un ídolo" en Chile.
La presidenta destacó que el Tratado de Libre
Comercio vigente desde 2004 entre ambos países duplicó el intercambio a
19.000 millones de dólares en 2008.
Ambos dirigentes coincidieron en que su encuentro
servirá para lograr avances en las muy promisorias relaciones entre Chile
y Estados Unidos.
Señalaron que esa buena relación puede contribuir a
una mejora de los vínculos de Washington con América Latina, ante el
intervencionismo estadounidense.
Obama se abstuvo de responder una pregunta sobre la
necesidad de expresar disculpas a Chile por la intervención de la Agencia
Central de Inteligencia (CIA) en el golpe militar de 1973, que instauró
una de las dictaduras más cruentas en América Latina.
Dijo que era más bien oportuno "mirar hacia el
futuro" en las relaciones entre ambos países.
"Estados Unidos ha sido una enorme fuerza en el
mundo y algunas veces hemos cometido errores, pero lo que es importante
ahora es ver cuáles son nuestras políticas", aseguró el mandatario
estadounidense.
La visita de Bachelet a la Casa Blanca fue la
segunda tras la que efectuó hace tres años al otrora mandatario
estadounidense George W. Bush.
En aquella fecha, las relaciones se enfriaron debido
a la decisión de Chile de no apoyar a Bush en la guerra contra Irak, en
el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, del cual el
país era miembro temporal.
Tras finalizar mañana miércoles su estancia en
Estados Unidos, Bachelet se trasladará a México para una visita oficial de
menos de un día.
La visita de Bachelet será la primera de un
mandatario extranjero a México tras la aparición de la epidemia del virus
AH1N1 de la influenza humana en ese país.
La Jefa de Estado, que estuvo en México en
2007, desea expresar personalmente su solidaridad a los mexicanos por
la contingencia sanitaria, además de participar en la conmemoración de
los diez años del Tratado de Libre Comercio entre ambos países.