WASHINGTON, 23 jun (Xinhua) -- El presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, negó hoy que su país esté interfiriendo en
los asuntos de Irán, pero dijo que condena con firmeza las "injustas
acciones" del gobierno iraní contra su pueblo.
"EEUU y la comunidad internacional se han sentido
aludidos y ultrajados por las amenazas, golpes y encarcelamientos de los
últimos días", señaló Obama a los reporteros en una conferencia de
prensa especial en la Casa Blanca, refiriéndose a la situación
poselectoral en Irán.
Reportes aquí indican que al menos 10 personas han
muerto durante los enfrentamientos entre la policía iraní antimotines y
miles de manifestantes que tratan de realizar protestas contra los
resultados de la elección presidencial del 12 de junio.
"Condeno con firmeza esas injustas acciones, me sumo
al pueblo estadounidense lamentando todas y cada una de vidas inocentes
que se perdieron", expresó Obama, cuya administración ha sido criticada en
EEUU por la suave política hacia el gobierno iraní.
Sin embargo, algunos poderosos legisladores
Republicanos, incluyendo el ex candidato presidencial John McCain,
criticaron la débil respuesta del presidente Obama hacia la situación en
Irán calificándola como una "traición" a los principios fundadores de los
EEUU.
En una conferencia de prensa, Obama rechazó la
acusación de Teherán contra EEUU y otros países occidentales por
interferir en los asuntos internos de Irán.
"He dejado claro que EEUU respeta la soberanía de la
República Islámica de Irán, y para nada está interfiriendo en los asuntos
de Irán", afirmó el presidente.
"Esas acusaciones son definitivamente falsas. Son un
obvio intento por distraer a la gente de lo que realmente está ocurriendo
dentro de las fronteras de Irán", comentó Obama, añadiendo que "esta
cansada estrategia de utilizar viejas tensiones para convertir en
chivos expiatorios a otros países ya no funciona en Irán."
"Reprimir las ideas nunca tendrá éxito para hacer
que desaparezcan", advirtió.
No obstante, el presidente también trata de expresar
a Teherán advertencias pero no fuertes condenas.
"El pueblo iraní tiene el derecho universal de
reunirse y de expresarse libremente. Si el gobierno de Irán busca el
respeto de la comunidad internacional, debe respetar esos derechos y
prestar atención a la voluntad de su propio pueblo. Debe gobernar a través
del consentimiento y no de la coerción".
El presidente también defendió su política hacia
Irán y dijo que la República Islámica puede elegir un camino en el que su
soberanía, tradiciones, cultura y fe sean respetadas y que Estados Unidos
todavía "sigue esperando ver" cómo responderá Irán al compromiso de
buena voluntad de Washington.