RIO DE JANEIRO, 22 jun (Xinhua) -- Una investigadora
brasileña identificó un hongo capaz de convertir el plástico en materiales
orgánicos, lo que garantiza su degradación biológica y sin amenazar
el medio ambiente, reportó hoy una fuente académica.
El hongo Pleurotus sp, original de los bosques
brasileños, es capaz de retirar nutrientes de polímeros sintéticos para
convertirlos en materias orgánicas, informó "Ciencia Hoy", portal de
noticias de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia.
De acuerdo con una nota emitida este lunes, el hongo
surge como un posible mecanismo para reciclar los crecientes desechos
mundiales de plástico, que amenazan para el medio ambiente ya que demoran
siglos en degradarse naturalmente.
Hasta ahora todas las formas de descartar el
plástico, como su incineración, su depósito bajo el suelo o su reciclaje,
son contaminantes y arriesgadas para el medio ambiente.
La biodegradación a través de hongos es una
alternativa más ecológica.
La función del Pleurotus sp como degradador natural
del plástico fue identificada por Kethlen Rose Inácio da Silva,
investigadora de la Universidad de Campinas (Unicamp).
"Utilizamos una metodología pionera que permitió la
identificación de las condiciones más apropiadas para la
biodegradación teniendo en cuenta diversas variables, como
temperatura, acidez y nutrientes", explicó Da Silva.
Los mejores resultados, según la investigadora,
fueron los obtenidos por la acción de hongos que crecen en condiciones muy
semejantes a los de su hábitat natural; es decir, en materiales
sólidos sin contacto o casi ningún contacto con el agua.
El próximo paso del proyecto es perfeccionar el
proceso mediante el control de las variables que influyen en la
biodegradación y enfocarlo en la fermentación semi-sólida.
Da Silva dijo que el proyecto nació de la necesidad
de contener el impacto del plástico en el medio ambiente, ya que este
material es ya, por lo menos en Sao Paulo, el segundo elemento más
encontrado en los basureros, con casi un 23 por ciento del total.
De acuerdo con la investigadora, a pesar de las
nuevas tecnologías, la mejor forma para restringir el plástico es mediante
normas municipales y regionales que limiten la producción y el
consumo de plástico.
"La biodiversidad de los plásticos es importante
en el escenario actual, pero aún es una acción de emergencia, ya que
no afecta el origen del problema, que es el uso excesivo del
material", añadió la investigadora.