MOSCU, 20 jun (Xinhua) -- La recesión económica, que
ha expuesto las deficiencias de la estructura económica rusa, puede
ser una buena oportunidad para que el país reestructure su modelo de
desarrollo económico, según han indicado algunos analistas.
MEDIDAS ANTICRISIS
Rusia, el mayor proveedor mundial de energía, se
está sumergiendo en su primera recesión en una década mientras la
crisis financiera global daña la demanda de petróleo y otros
productos.
El producto interno bruto (PIB) del país registró
una bajada interanual del 9,8 por ciento durante los primeros cuatro meses
del año. En ese mismo período, la producción industrial se desplomó
un 14,9 por ciento, el volumen comercial se redujo un 45,3 por ciento y
las inversiones registraron una caída de 15,8 por ciento.
El Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia ha
revisado a la baja su pronóstico para el crecimiento económico en 2009, de
un caída del 2,2 por ciento a una contracción del 6,6 por ciento, en
vista de los deteriorados indicadores económicos.
Bajo este sombrío contexto económico, el gobierno
ruso ha venido buscando vías para dejar la sombra de la crisis.
En un programa anticrisis anunciado el viernes el
gobierno promete adoptar una política macroeconómica responsable con el
objetivo de mantener la estabilidad económica y crear incentivos
para el crecimiento de los ahorros de los ciudadanos.
El plan también aboga por mayores inversiones en la
economía y el establecimiento de un modelo de crecimiento económico
totalmente nuevo.
El gobierno ya gastó unos 1,4 billones de rublos
(46.700 millones de dólares USA) de sus fondos de petróleo para llevar a
cabo medidas anticrisis.
En un nuevo presupuesto federal para 2009 aprobado
en abril por la Duma Estatal, cámara baja del parlamento, se le ha dado
prioridad a la educación, los servicios sanitarios y las pensiones, y
el 17,5 por ciento del desembolso se destinará a la economía real.
Por otro lado, el banco central ruso ha recortado
las tasas de interés en tres ocasiones consecutivas desde abril, en un
esfuerzo para canalizar fondos en los sectores económicos reales,
reduciendo así la tasa de refinanciación al 11,5 por ciento del
13 por ciento anterior.
ECONOMIA INNOVADORA
La crisis económica ha demostrado la gran
dependencia de las exportaciones energéticas y los préstamos extranjeros
que tiene Rusia. El "petrodólar", que ha jugado un papel positivo en la
estabilización del mercado financiero y la aseguración del bienestar
del pueblo, no ha podido activar la recuperación económica.
La productividad en Rusia es una cuarta parte del
nivel de Estados Unidos, y la producción de industrias innovativas
representa un 5 por ciento del total de la producción económica.
Jim O'Neill, economista jefe de Goldman Sachs, dijo
que Rusia depende excesivamente de la industria energética y necesita
llevar a cabo reformas profundas a fin de mejorar su perspectiva
económica.
El economista ruso Lev Freinkman, en entrevista con
Xinhua, indicó que la crisis financiera internacional acelerará los
esfuerzos del gobierno para optimizar su estructura económica.
El presupuesto federal para 2009 ha sido recortado,
pero los gastos en sectores de alta tecnología como el espacio y la
industria nuclear se mantendrán, según anunció el primer ministro
Vladimir Putin el mes pasado. El gobierno tiene previsto gastar
300.000 millones de rublos (9.600 millones de dólares) en estas
industrias.
El presidente ruso Dmitry Medvedev estableció en
mayo una comisión sobre modernización y desarrollo tecnológico con el
propósito de contribuir a la transición de la economía de un modelo
basado en artículos de uso diario a otro innovador.
Durante la primera sesión de la comisión, el jueves,
Medvedev indicó cinco campos prioritarios para que el país desarrolle su
economía innovadora, que son el ahorro de energía, la tecnología
nuclear, la tecnología espacial, el servicio sanitario y la
tecnología de información.
Medvedev también dijo que es necesario empezar el
proceso de modernización sin dilación.
SEÑALES DE ESTABILIDAD
El paquete de estímulos económicos del gobierno ruso
ha tenido hasta ahora ciertos efectos. La tasa del paro de Rusia cayó del
10,2 en abril al 9,9 por ciento en mayo, que constituye la
primera caída desde septiembre del año pasado.
La tasa de inflación de este año hasta el 15 de
junio cayó al 7,1 por ciento. Los funcionarios estimaron que la tasa de
inflación de 2009 sería del 13 por ciento, un 0,3 por ciento
menos que el año pasado.
El mercado de divisas y la bolsa también han dado
señales de estabilidad. El rublo ruso ha recobrado fuerza y se cotizaba
recientemente a 31 unidades por dólar después de que el gobierno
usara más de un tercio de sus reservas de divisas para detener la
depreciación de su moneda desde agosto del año pasado.
El índice RTS y el índice MICEX han subido un 60 por
ciento desde comienzos del año.
El Ministerio de Desarrollo Económico de Rusia
estimó que la economía rebotará siempre que la ayuda del gobierno se
asigne apropiadamente y los precios del petróleo continúen aumentando.
El presupuesto revisado contempla un precio de 41 dólares por barril
para el crudo de los Urales, el principal generador de las
exportaciones del país, pero los precios del crudo ya han
sobrepasado ese nivel.
No obstante, existe una creciente preocupación
por que un rublo fuerte no será propicio para las exportaciones.
Algunos expertos han predicho que el rublo registrará otra ronda de
depreciación. En cuanto al mercado bursátil, los inversionistas atribuyen
la subida a la especulación, indicando que la tendencia
alcista terminará pronto si no hay datos positivos.