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Buscan "culpables" por cancelación de CRM en Nicaragua
  20.06.2009 Actualizado a las 14:20:46
 

     MANAGUA, 19 jun (Xinhua) -- Desde la cancelación de la Cuenta  Reto del Milenio (CRM) a Nicaragua, la clase política y el gobierno  sandinista se acusan de ser los "culpables" ante la decisión  adoptada por Estados Unidos. 

     Los opositores políticos y empresarios no sandinistas se lamentan,  pero al mismo tiempo critican al presidente de Nicaragua, Daniel  Ortega, de ser el presunto responsable de la suspensión de la CRM. 

     Pero Ortega se defiende y señala que los opositores políticos y  empresarios fueron a Washington, Estados Unidos, a cabildear para  que le cancelaran a Nicaragua ese programa gubernamental  estadounidense. 

     El líder de la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (AMCHAM,  siglas en inglés), Roger Arteaga, ha dado un paso adelante, al  señalar que los empresarios más bien abogaron en Washington por la  continuación de la CRM en Nicaragua. 

     La realidad es que sean supuestamente culpables o no, la  oposición política o el gobierno de Nicaragua, por el cierre de la  CRM, miles de familias campesinas sí resienten esta situación,  porque no van a tener créditos ni títulos de propiedad. 

     Al cancelarse definitivamente el desembolso de 62 millones de  dólares de los proyectos pendientes a ejecutarse en la CRM, la  construcción de tres tramos de carreteras y la entrega de 30.000  títulos de propiedad, quedaron en el aire. 

     Ortega para levantar los ánimos de los afectados, entre  partidarios liberales y sandinistas, anunció que su homólogo de  Venezuela, Hugo Chávez, dará casi 50 millones de dólares para seguir  los proyectos de la CRM.  

     Según Ortega, del total de los 50 millones de dólares venezolanos,  más de 15 millones de dólares se destinarán a brindar seguridad a  la propiedad de más de 140.000 familias del occidente nicaragüense.  

     Asimismo, casi 19 millones de dólares serán para construir  carreteras, y un poco más de 16 millones de dólares para la  construcción de dos caminos rurales para sacar la producción, en el  occidente del país. 

     Estos fondos serán otorgados a Nicaragua en el marco de la ALBA- Solidaria, pero los opositores políticos le dan el beneficio de la  duda a la cooperación venezolana, para sustituir supuestamente a la  CRM. 

     La realidad es que el cierre de la CRM ha sido la primera prueba  de fuego de Ortega en sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos,  tras la petición de ese gobierno de revisar los resultados  electorales municipales de 2008. 

     La CRM se había ejecutado en un 75 por ciento en el occidente del  país, con fondos de más de 100 millones de dólares, y según Ortega,  ésta era "manipulada" por Estados Unidos como un elemento de  "chantaje" contra el gobierno de Nicaragua, por el tema electoral. 

     "La CRM no es un chantaje de Estados Unidos", le respondió  Arteaga a Ortega, por ser éste un programa de ayuda a países que  cumplan ciertos requisitos de gobernabilidad, estado de derecho y  libertad de expresión.  

     Tras las elecciones municipales del 9 de noviembre de 2008, el  directorio de la CRM en Washington, Estados Unidos, suspendió por  primera vez el programa, y lo volvió a suspender en marzo pasado.  

     La gota derramó el vaso el 11 de junio pasado, cuando el  directorio de la CRM, presidido por la secretaria de Estado de  Estados Unidos, Hillary Clinton, suspendió el programa por un  supuesto incumplimiento de este gobierno para recontar los votos  municipales de los comicios 2008.  

     Es cuando Ortega acusó al embajador de Estados Unidos en  Nicaragua, Robert Callahan, de pretender unir a las "fuerzas  políticas oligarcas", en el país, y anunció que él después decidiría  las medidas a tomar más adelante ante la actuación del diplomático. 

     Pero los grandes perdedores son los miles de campesinos de los  departamentos occidentales de León y Chinandega, quienes ahora ven  truncados sus sueños de legalizar su propiedad, y tener caminos  rurales para sacar la producción. 

     Recientemente una campesina originaria de Chinandega, mostró su  rostro de preocupación en una televisora local privada, por ser una  de las afectadas con la cancelación del programa estadounidense.  

     En una postura de impotencia, la señora de extracción humilde e  identificada como sandinista, rogaba al presidente Ortega que  hiciera todo lo posible para evitar la suspensión de la CRM por  parte de Estados Unidos. 

     Pero la suerte estaba echada, y esos miles de campesinos se ven  ahora afectados por el cierre del programa estadounidense en el país,  aunque están esperanzados con la promesa de la ALBA-Solidaria. 

     Después de suspenderse la CRM, la realidad es que todavía en este  país se preguntan si la cooperación prometida por Chávez será  suficiente para continuar con los proyectos no ejecutados de la  misma. 

     La duda se cierne cuando los opositores políticos como el liberal  Eduardo Montealegre, expresan que la cooperación venezolana solo  está en el papel, y esperaba no fuera otra promesa más de Chávez a  Ortega. 

     Montealegre también duda del manejo transparente de esos fondos  de la ALBA-Solidaria. 

     Pero en los círculos oficiales se maneja que la ALBA-Solidaria la  asumirá una empresa privada, a diferencia de la CRM, la cual era  dirigida directamente por el gobierno de Estados Unidos. 

     El manejo de los fondos de la ALBA-Solidaria por una empresa  privada, es cuestionada por la oposición política y empresarios  nicaragüenses, porque no se manejarían los mismos de forma  transparente, y estarían fuera del presupuesto general. 

     La "Cuenta", como popularmente la llaman los campesinos del  occidente nicaragüense, nació el 23 de enero de 2004 cuando Ortega  era líder opositor, y se provee de los impuestos de los ciudadanos  estadounidenses. 

     "Ellos (Estados Unidos), se comprometieron con el pueblo y no  conmigo, porque yo no era presidente de Nicaragua cuando se aprobó  la CRM, sino que era Enrique Bolaños", recuerda Ortega. 

     Más adelante los hechos darán la razón de que si con los fondos  venezolanos de la ALBA-Solidaria, se mantendrán los mismos proyectos  y beneficios a miles de nicaragüenses, abrumados por la crisis  económica. 

     Aunque esta situación abre un capitulo más de las fricciones  entre el segundo gobierno de Ortega y la nueva administración del  presidente de Estados Unidos, Barak Obama. 

     Ortega incluso al cerrarse la CRM ha llegado a comparar a Obama  con los ex presidentes de Estados Unidos, Ronald Reagan, quien  suspendió un desembolso de trigo en 1982, a Nicaragua, y George Bush,  por suspender temporalmente la CRM en diciembre 2008. 

     Este programa estadounidense se desarrolla en países  centroamericanos como El Salvador, Honduras, y el sudamericano  Bolivia, quedando fuera Nicaragua, supuestamente por no cumplir  requisitos de gobernabilidad en las elecciones municipales pasadas. 

     La CRM en Nicaragua había ejecutado proyectos lecheros, de  titulación de parcelas, y programas para recaudaciones de impuestos  en las alcaldías del occidente del país, y más de 5.000 productores  estaban siendo beneficiados con créditos para impulsar sus propios  negocios.