MANAGUA, 19 jun (Xinhua) -- Desde la cancelación de
la Cuenta Reto del Milenio (CRM) a Nicaragua, la clase política y el
gobierno sandinista se acusan de ser los "culpables" ante la decisión
adoptada por Estados Unidos.
Los opositores políticos y empresarios no
sandinistas se lamentan, pero al mismo tiempo critican al presidente de
Nicaragua, Daniel Ortega, de ser el presunto responsable de la suspensión
de la CRM.
Pero Ortega se defiende y señala que los opositores
políticos y empresarios fueron a Washington, Estados Unidos, a cabildear
para que le cancelaran a Nicaragua ese programa gubernamental
estadounidense.
El líder de la Cámara de Comercio Americana
Nicaragüense (AMCHAM, siglas en inglés), Roger Arteaga, ha dado un paso
adelante, al señalar que los empresarios más bien abogaron en Washington
por la continuación de la CRM en Nicaragua.
La realidad es que sean supuestamente culpables o
no, la oposición política o el gobierno de Nicaragua, por el cierre de la
CRM, miles de familias campesinas sí resienten esta situación,
porque no van a tener créditos ni títulos de propiedad.
Al cancelarse definitivamente el desembolso de 62
millones de dólares de los proyectos pendientes a ejecutarse en la CRM, la
construcción de tres tramos de carreteras y la entrega de 30.000
títulos de propiedad, quedaron en el aire.
Ortega para levantar los ánimos de los afectados,
entre partidarios liberales y sandinistas, anunció que su homólogo de
Venezuela, Hugo Chávez, dará casi 50 millones de dólares para seguir
los proyectos de la CRM.
Según Ortega, del total de los 50 millones de
dólares venezolanos, más de 15 millones de dólares se destinarán a brindar
seguridad a la propiedad de más de 140.000 familias del occidente
nicaragüense.
Asimismo, casi 19 millones de dólares serán para
construir carreteras, y un poco más de 16 millones de dólares para la
construcción de dos caminos rurales para sacar la producción, en el
occidente del país.
Estos fondos serán otorgados a Nicaragua en el marco
de la ALBA- Solidaria, pero los opositores políticos le dan el beneficio de
la duda a la cooperación venezolana, para sustituir supuestamente a la
CRM.
La realidad es que el cierre de la CRM ha sido la
primera prueba de fuego de Ortega en sus relaciones diplomáticas con
Estados Unidos, tras la petición de ese gobierno de revisar los resultados
electorales municipales de 2008.
La CRM se había ejecutado en un 75 por ciento en el
occidente del país, con fondos de más de 100 millones de dólares, y según
Ortega, ésta era "manipulada" por Estados Unidos como un elemento de
"chantaje" contra el gobierno de Nicaragua, por el tema electoral.
"La CRM no es un chantaje de Estados Unidos", le
respondió Arteaga a Ortega, por ser éste un programa de ayuda a países que
cumplan ciertos requisitos de gobernabilidad, estado de derecho y
libertad de expresión.
Tras las elecciones municipales del 9 de noviembre
de 2008, el directorio de la CRM en Washington, Estados Unidos, suspendió
por primera vez el programa, y lo volvió a suspender en marzo pasado.
La gota derramó el vaso el 11 de junio pasado,
cuando el directorio de la CRM, presidido por la secretaria de Estado de
Estados Unidos, Hillary Clinton, suspendió el programa por un
supuesto incumplimiento de este gobierno para recontar los votos
municipales de los comicios 2008.
Es cuando Ortega acusó al embajador de Estados
Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, de pretender unir a las "fuerzas
políticas oligarcas", en el país, y anunció que él después decidiría
las medidas a tomar más adelante ante la actuación del diplomático.
Pero los grandes perdedores son los miles de
campesinos de los departamentos occidentales de León y Chinandega, quienes
ahora ven truncados sus sueños de legalizar su propiedad, y tener caminos
rurales para sacar la producción.
Recientemente una campesina originaria de
Chinandega, mostró su rostro de preocupación en una televisora local
privada, por ser una de las afectadas con la cancelación del programa
estadounidense.
En una postura de impotencia, la señora de
extracción humilde e identificada como sandinista, rogaba al presidente
Ortega que hiciera todo lo posible para evitar la suspensión de la CRM por
parte de Estados Unidos.
Pero la suerte estaba echada, y esos miles de
campesinos se ven ahora afectados por el cierre del programa
estadounidense en el país, aunque están esperanzados con la promesa de la
ALBA-Solidaria.
Después de suspenderse la CRM, la realidad es que
todavía en este país se preguntan si la cooperación prometida por Chávez
será suficiente para continuar con los proyectos no ejecutados de la
misma.
La duda se cierne cuando los opositores políticos
como el liberal Eduardo Montealegre, expresan que la cooperación
venezolana solo está en el papel, y esperaba no fuera otra promesa más de
Chávez a Ortega.
Montealegre también duda del manejo transparente de
esos fondos de la ALBA-Solidaria.
Pero en los círculos oficiales se maneja que la
ALBA-Solidaria la asumirá una empresa privada, a diferencia de la CRM, la
cual era dirigida directamente por el gobierno de Estados Unidos.
El manejo de los fondos de la ALBA-Solidaria por una
empresa privada, es cuestionada por la oposición política y empresarios
nicaragüenses, porque no se manejarían los mismos de forma
transparente, y estarían fuera del presupuesto general.
La "Cuenta", como popularmente la llaman los
campesinos del occidente nicaragüense, nació el 23 de enero de 2004 cuando
Ortega era líder opositor, y se provee de los impuestos de los ciudadanos
estadounidenses.
"Ellos (Estados Unidos), se comprometieron con el
pueblo y no conmigo, porque yo no era presidente de Nicaragua cuando se
aprobó la CRM, sino que era Enrique Bolaños", recuerda Ortega.
Más adelante los hechos darán la razón de que si con
los fondos venezolanos de la ALBA-Solidaria, se mantendrán los mismos
proyectos y beneficios a miles de nicaragüenses, abrumados por la crisis
económica.
Aunque esta situación abre un capitulo más de las
fricciones entre el segundo gobierno de Ortega y la nueva administración
del presidente de Estados Unidos, Barak Obama.
Ortega incluso al cerrarse la CRM ha llegado a
comparar a Obama con los ex presidentes de Estados Unidos, Ronald Reagan,
quien suspendió un desembolso de trigo en 1982, a Nicaragua, y George
Bush, por suspender temporalmente la CRM en diciembre 2008.
Este programa estadounidense se desarrolla en países
centroamericanos como El Salvador, Honduras, y el sudamericano
Bolivia, quedando fuera Nicaragua, supuestamente por no cumplir
requisitos de gobernabilidad en las elecciones municipales pasadas.
La CRM en Nicaragua había ejecutado
proyectos lecheros, de titulación de parcelas, y programas para recaudaciones
de impuestos en las alcaldías del occidente del país, y más de
5.000 productores estaban siendo beneficiados con créditos para impulsar
sus propios negocios.