LA HABANA, 18 jun (Xinhua) -- La vida y la obra del
notable escritor estadounidense Ernest Hemingway son recordadas cada año
en Cuba, país donde el mítico novelista residió durante más de dos
décadas.
Un coloquio inaugurado hoy en La Habana con la
participación de especialistas de Estados Unidos, Italia y Cuba, revive
las anécdotas del autor de "El Viejo y el mar", obra que le mereció el
Premio Nobel de Literatura en 1954.
La ocasión es propicia para celebrar el aniversario
110 de su natalicio, el 70 de su residencia en Cuba, el 80 de su novela
"Adiós a las armas" y el 55 del otorgamiento del codiciado lauro
literario.
Nacido el 21 de julio de 1899 en Oan Oark, Illinois,
Hemingway, de espíritu aventurero, vivió en la nación caribeña durante más
de 20 años y de ellos nueve lo hizo en el hotel habanero "Ambos
Mundos", donde comenzó a escribir "Por quien doblan las campanas", en
1934.
En abril de 1928, a los 28 años de edad, respiró por
primera vez aire cubano al viajar a La Habana a bordo del vapor inglés
"Orita", en tránsito hacia Cayo Hueso, y su última estancia en la isla
ocurrió en 1960.
De Cuba escribió en una de sus crónicas: "Uno vive
en esta isla porque en el fresco de la mañana se trabaja mejor y con más
comodidad que en cualquier otro sitio."
En suelo cubano, "Papá", como le llamaban sus más
allegados, se inspiró para escribir obras a la postre famosas como "Tener
y no tener" (1937), "Por quien doblan las campanas" (1940), "El Viejo y
el mar" (1952) e "Islas en el Golfo", con edición póstuma en 1970.
De la habitación 511 (hoy museo) del hotel "Ambos
Mundos" trasladó su residencia para la finca Vigía, en San Francisco de
Paula, en las afueras de la capital cubana, también casa-museo.
El restaurante Floridita, en La Habana Vieja, lo
acogió en su barra como cliente habitual, donde solía degustar costeles
criollos como el "Mojito", al tiempo que también deambulaba por el poblado
costero de Cojímar --al oeste de la ciudad-- donde conoció al hombre
inspiración de su personaje Santiago.
No fueron pocas sus tropelías por los mares del
golfo de México en pos de la aventura de un pez espada o aguja.
Su grandeza literaria está avalada, entre otras
maneras, en que es el segundo autor de habla inglesa con mayor número de
obras traducidas a otros idiomas, después de la célebre escritora inglesa
Agatha Christie.
De regreso en Estados Unidos, Hemingway se
suicidó en Ketchum, Idaho, el 2 de julio de 1961, cuando solo faltaban 19
días para que cumpliera 62 años, dejando una fecunda obra literaria en la
que Cuba desempeñó un papel y dejó una huella indeleble.