LIMA, 17 jun (Xinhua) -- El mandatario peruano, Alan
García, hizo esta noche un llamado a la población por la paz y la
reconciliación nacionales para recomenzar con miras a lograr los
objetivos más importantes como son salvar al Perú de la crisis
financiera mundial y continuar con las obras sociales.
En mensaje a la Nación, de 10 minutos por cadena
nacional, reconoció que ha llegado el momento de hacer un balance y
reconocer la sucesión de errores y exageraciones, como el hecho de no
haber consultado las leyes y decretos leyes sobre la amazonía con los
jefes (Apus) de las comunidades nativas.
García añadió que que en la voluntad de hacer
cumplir y respetar la Ley abriendo las carreteras y recuperando las
estaciones de bombeo del Oleoducto Peruano, no se calculó que detrás
de los nativos se ocultaría gente criminal y cruel dispuesta a matar
policías y a empujar a los efectivos a matar a muchos nativos.
Asimismo, respaldó la decisión del jefe del
Gabinete, Yehude Simon, de volver al inicio de los casos proponiendo la
derogatoria de los decretos y de la Ley y comenzar un nuevo diálogo
con el cual se pueda aprobar nuevas normas para proteger la
amazonía.
"Yo lo respaldo, porque es mejor una rectificación
valerosa que una torpe obstinación por ver quién gana y sé que el
parlamento así lo comprenderá y yo se lo pido públicamente",
acotó.
García pidió al país calma, serenidad y confianza.
"Hoy hay cosas mucho más grandes en juego, primero,
salvar al Perú de la crisis financiera mundial y hacer que afecte lo menos
posible a los peruanos y a los más pobres; y, en segundo lugar,
continuar el trabajo de construir carreteras, puertos,
hospitales, agua potable, electrificación y otras obras sociales que le dan
empleo a muchos peruanos", puntualizó.
El dignatario recordó que el objetivo de los
decretos-leyes aprobados hace un año sobre la amazonía, era proteger ésta
de la tala ilegal, el contrabando de la madera, la siembra ilegal de la
hoja de coca (principal insumo de la cocaína), el narcotráfico y la
minería informal, así como la depredación y el contrabando de las especies
animales.
"Queríamos poner orden y eso era también una
exigencia de los sectores ecologistas y progresistas del Congreso
norteamericano en la negociación para lograr el Tratado de Libre Comercio
(TLC)con los Estados Unidos", indicó.
Lamentablemente, García dijo "esos buenos propósitos
fueron desfigurados, caricaturizados, no se comprendieron adecuadamente
y agitadores, violentistas y politiqueros convencieron a muchos
nativos de buena fe, que la ley iba a quitarles el agua y la tierra,
lo cual no era cierto".
A manera de autocrítica, reconoció, sin embargo que
entonces no se conversó con los jefes de las comunidades nativas en las que
hay 300 mil peruanos.
Todo eso llevó a actos de violencia y bloqueos de
carreteras y allí criminales ocultos detrás de los nativos emboscaron a la
policía y esa acción culminó con la dolorosa muerte de 34
peruanos, lamentó el presidente.
"Que un conflicto por doloroso que haya sido no nos
distraiga, ni nos divida, ni nos haga olvidar esos grandes objetivos,
salvar nuestra patria de la crisis y aumentar los servicios sociales
para el pueblo", reiteró.
La violencia y la sangre se desataron en la ciudad
de Bagua, departamento de Amazonas (norte), cuando la policía antimotines
y los nativos amazónicos se enfrentaron en un duro combate, que se
prolongó desde la mañana hasta el atardecer del 5 de junio pasado.
Los nativos, en huelga aún desde hace más de
dos meses, habían tomado un tramo de la carretera de penetración
Fernando Belaunde, exigiendo la derogatoria de un conjunto de normas que
consideran lesivas a sus derechos de propiedad de la tierra que ocupan
por largas generaciones y, que, según ellos, vulnerarían el
habitat porque facilitan el ingreso a la amazonía de colonizadores
y empresas transnacionales que depredarían los bosques en busca
de recursos naturales (hidrocarburos y preciada madera).