LA HABANA, 17 jun (Xinhua) -- Del 22 al 25 de
octubre venidero Cuba será una de las sedes de la fase regional del
concurso de programación "Batalla de cerebros", conducido por la sociedad
científica y educativa ACM, que promueve el desarrollo de la
informática en el planeta.
Las mejores universidades de China, Rusia y Estados
Unidos, entre otros países, alistan equipos para este certamen, que, según
sus organizadores, llevará hasta el límite a la mente humana, con
problemas donde las matemáticas y las computadoras convergen, sin
olvidar la física y la química.
Esta cita, que surgió en los años 70 del siglo
pasado, cuenta con el patrocinio de IBM, una de las empresas mejor
posicionadas en el ámbito informático, y entre sus concursantes sobresalen
estudiantes que han servido a Google y Yahoo.
Entre sus objetivos figura alentar el desarrollo y
el reconocimiento de habilidades de programación, el trabajo en equipo
y la resolución de problemas que pueden darse en la cotidianidad,
además de promover el intercambio de experiencias y conocimientos
con todo el orbe.
Cada universidad puede enviar equipos de tres
concursantes, y la fase regional se efectúa en grandes zonas como
Latinoamérica, Norteamérica, Europa, Africa y Oriente Medio, Asia y
Oceanía.
En la cita del año pasado, unos 7.109 equipos
representaron a 1. 838 universidades de casi 90 países en ese nivel.
Hasta ahora, los participantes de Centroamérica y
del Caribe discutían en México el pase a la final. Ahora lo harán en seis
lugares de ese país y en Cuba, el primer país caribeño que será sede
de una fase regional, y a donde llegarán hasta 55 equipos de esa
última área geográfica.
Las sedes regionales, aunque distantes, funcionarán
simultáneamente, y los clasificados de 2009 avanzarán a la mundial
de Harbin, China, en febrero de 2010.
La Universidad de las Ciencias Informáticas de La
Habana (UCI), fundada en 2002, esperó sólo cinco años para competir y
siete para ser elegida como sede del concurso, en el que Cuba es la nación
caribeña con mayor participación.
El dominio del inglés resulta clave en el certamen:
una palabra mal comprendida cambiaría todo.
Se exige, además, el uso de software libre, por
lo que Nova, una distribución nacional de sistema operativo basada
en GNU/Linux, estará instalada en todos los ordenadores del evento.