GINEBRA, 16 jun (Xinhua) -- El número de personas
forzadas a abandonar sus hogares debido a conflictos y persecución fue de
unos 42 millones a finales de 2008, dijo hoy martes la agencia de
refugiados de la ONU.
El total incluye a los 16 millones de refugiados y
quienes buscan asilo, así como a 26 millones de personas desplazadas de
manera interna en sus propios países, según un informe global anual sobre
tendencias de refugiados publicado por la Oficina del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El reporte dice que un 80 por ciento de los
refugiados del mundo se encuentra en naciones en desarrollo, así como la
vasta mayoría de las personas desplazadas internamente. Muchos han sido
desarraigados por años sin un final a la vista.
Aunque el total de 42 millones de personas
desarraigadas a finales de año representa un descenso de unas 700.000
personas en comparación al año anterior, el nuevo desplazamiento en 2009
-no reflejado en el reporte- ya compensó esa pérdida, dijo la ACNUR en
una nota de prensa.
"Continuamos enfrentando varias situaciones de
desplazamiento interno a largo plazo en lugares como Colombia, Irak,
República Democrática de Congo y Somalia. Cada uno de estos conflictos ha
generado refugiados que huyen más allá de sus propias fronteras",
dijo el alto comisionado, Antonio Guterres, en la nota.
El reporte dice que unos 2 millones de refugiados y
personas desplazadas internamente pudieron volver a sus hogares en 2008,
un descenso frente al año anterior. El decenso refleja en parte el
deterioro en las condiciones de seguridad en Afganistán y Sudán.
Según el reporte, Colombia tiene una de las
poblaciones desplazadas internamente más grandes del mundo, estimada en
unos 3 millones. Irak tuvo unos 2,6 millones de personas de desplazamiento
interno a finales de 2008 -con 1,4 millones de ellos desplazados
sólo en los últimos tres años.
Había más de 2 millones de personas
desplazadas internamente en la región de Darfur en Sudán, mientras que un
renovado conflicto armado en el este en la República Democrática de Congo y
en Somalia, el año pasado, elevó el desplazamiento total a 1,5 millones y
1,3 millones de personas respectivamente.