YEKATERINBURG, Rusia, 16 jun (Xinhua) -- Los líderes
de las naciones BRIC --Brasil, Rusia, la India y China-- sostuvieron hoy
su primera reunión oficial, lo que constituye un paso crucial de los
países emergentes para buscar un consenso más amplio y una mayor voz
para abordar los asuntos mundiales.
Después de la cumbre en la ciudad rusa de
Yekaterinburg en los Urales, los líderes juntaron firmemente sus manos,
una acción considerada simbólica ocho años después de que se acuñara el
término "BRIC". Las cuatro naciones han traducido finalmente un concepto
económico en diálogo y cooperación tangibles.
La reunión del BRIC tuvo lugar cuando el mundo está
sufriendo una gran crisis económica y cambios profundos.
Aparte de los esfuerzos para superar la crisis
económica, el mundo está buscando reformar el sistema financiero existente
y un nuevo orden de desarrollo sostenible después de la crisis. Podría
requerirse mucho tiempo para lograr esa meta, pero la cumbre BRIC
está dando un paso significativo en esa dirección.
Los cuatro países, que en 2008 constituían 42 por
ciento de la población mundial, 14,6 por ciento del producto interno bruto
(PIB) mundial y 12,8 por ciento del volumen de comercio mundial , sin
lugar a dudas son una parte significativa de un mundo armónico
moderno basado en la igualdad y la equidad.
Los países del BRIC, que se encuentran en Asia,
Europa y América Latina, se caracterizan por una enorme diversidad
política y cultural. El grupo necesita establecer un mecanismo sano para
la cooperación de largo plazo.
También tienen que fortalecer la confianza mutua
entre ellos, promover el desarrollo común de todos los países en
desarrollo y convertir a las naciones emergentes en mayores protagonistas
en la esfera internacional.
Los líderes subrayaron que el diálogo y la
cooperación entre los países del BRIC deben permanecer abiertos,
transparentes y no estar dirigidos contra una tercera parte. Se trata de
un principio acorde con la tendencia de la globalización y de la
multipolarización.
Ladrillo por ladrillo, los países emergentes
han empezado a contribuir a la construcción de un mundo armonioso. Eso
implica responsabilidad, confianza y esfuerzos arduos para que todavía
más BRICs desempeñen la parte que les corresponde en el proyecto
mundial para el desarrollo.