BEIJING, 16 jun (Xinhua) -- Los lazos
sino-latinoamericanos han avanzado considerablemente en los últimos años y
marchan a paso seguro hacia una mejor cooperación, de acuerdo con un
artículo de Sun Hongbo, experto del Instituto de Estudios
Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China,
publicado hoy martes en un periódico de Beijing.
"En vista de los profundos cambios que vienen
ocurriendo en Occidente, China se ha convertido en una importante opción
estratégica para los países latinoamericanos, que buscan
diversificar su diplomacia", sostiene Sun en su comentario que
aparece en la edición de hoy de China Daily.
Tanto en el ámbito político como en el económico,
China y América Latina se han beneficiado en gran medida de la
multipolarización que se está dando de forma gradual, y que ha
inspirado al continente latinoamericano a elegir sus propios caminos
de desarrollo, sostiene el académico.
En opinión de Sun, en la actualidad los países
latinoamericanos aspiran a un mayor acercamiento comercial con las naciones
asiáticas, en especial con China, pues han tomado conciencia de
la importancia de la región Asia-Pacífico.
"Por eso no sorprende que China se haya convertido
en el socio comercial más grande de Brasil en los primeros cuatro meses
del año en curso, reemplazando a Estados Unidos", puntualiza.
Las relaciones entre América Latina y Estados Unidos
entraron en un período de acoplamiento mutuo después de que Barack Obama
asumiera como presidente del país norteamericano, y la Unión Europea
(UE) tampoco ha logrado un progreso significativo en sus nexos con la
región, señala Sun.
El experto sostiene que en el contexto de la
desaceleración económica global, el continente latinoamericano se ha
alejado relativamente de sus tradicionales aliados, en especial Estados
Unidos y la UE, ante la percepción de que éstos no pueden ayudarles
a lograr un rápido crecimiento económico en el futuro cercano.
En contraste, los países latinoamericanos coinciden
en que el comercio con China, que tiene el potencial para multiplicar
significativamente su inversión en el continente, podrá agilizar de
forma efectiva la recuperación de ambas economías.
Al mismo tiempo, China y América Latina comparten
acuerdos en diversos asuntos, desde la crisis financiera global, el
proteccionismo comercial y el cambio climático, hasta la reforma del
sistema monetario internacional.
"China, Brasil, México y Argentina pueden
coordinarse y cooperar en plataformas mundiales como las reuniones del G20
y G8 más cinco naciones, con el objetivo de incrementar la
representación de los países en vías de desarrollo en los
mercados emergentes y su poder de votación en los asuntos
internacionales", opina.
Sin embargo, las relaciones entre China y América
Latina también se enfrentan a algunas dificultades debido a las
diferencias culturales, idiomáticas y de sus sistemas políticos, que
podrían generar malos entendidos y fallas en la comunicación, admite el
académico.
"Las dos partes deben esforzarse aún más para
abandonar la politización al manejar las disputas comerciales", señala
Sun, para luego recordar que la consuetudinaria aplicación del
proteccionismo por parte de algunos países latinoamericanos
podría causar roces y obstaculizar el sano desarrollo de los nexos
bilaterales.
"Tanto China como América Latina deben mostrar una
gran voluntad política para profundizar la cooperación comercial y
encontrar más métodos de colaboración factibles de ser llevados a la
práctica", sentencia el experto.
Además, acota, la frecuente reorganización
política en los países latinoamericanos también requiere que ambas
partes fortalezcan la confianza mutua política y consoliden
los intercambios entre sus partidos.