NACIONES UNIDAS, 15 jun
(Xinhua) -- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ordenó el lunes
que se ponga fin a la Misión de Observadores de las Naciones Unidas en
Georgia (UNOMIG) después de que Rusia vetase un borrador de resolución
propuesto por los países occidentales que pretendía ampliar la misión
durante dos semanas más.
Rusia vetó la propuesta horas antes de que expirase
el mandato de la misión de observadores de la ONU a la medianoche hora de
Nueva York (0400 GMT del martes).
"El secretario general ha tomado nota de la falta de
acuerdo en el Consejo de Seguridad sobre las actividades futuras de la
misión de estabilización de la ONU", dice una declaración publicada por
la oficina de la prensa de Ban.
"Según estos resultados, el secretario general
ordenará a su representante especial que tome todas las medidas necesarias
para poner fin a las operaciones de la ONUMIG, con efecto a partir del
16 de junio", añade la declaración.
El secretario general consultará a sus altos
consejeros y a su representante especial sobre los "pasos immediatos" a
tomar, agrega.
En la declaración, Ban lamenta que el Consejo de
Seguridad no lograse llegar a un acuerdo sobre un paquete de "propuestas
prácticas y realistas" presentado en su informe orientado a
"contribuir a la estabilización de la situación en el terreno".
En su informe, Ban propuso crear un nuevo régimen de
seguridad para ayudar a estabilizar la región separatista georgiana de
Abjasia y asegurar una presencia "viable" de la ONU en la región.
También recomendó el establecimiento de "una misión
de estabilización de la ONU" para ayudar a ejecutar este régimen de
seguridad.
La ONUMIG fue establecida en agosto de 1993 para
hacer cumplir el acuerdo de alto el fuego entre el gobierno de Georgia y
las autoridades de Abjasia en Georgia.
Georgia y Rusia sostuvieron un conflicto armado de
cinco días de duración el pasado agosto, cuando Georgia atacó Osetia del
Sur para retomar el control de la región separatista, que limita con
Rusia. En respuesta, Moscú envió tropas para expulsar a las fuerzas
georgianas de la región.
Rusia reconoció a Osetia del Sur y a Abjasia como
estados independientes dos semanas después de la conclusión del
conflicto.