RIO DE JANEIRO, 10 jun (Xinhua) -- Brasil inauguró
este mes un laboratorio destinado a aplicar los avances de la
nanotecnología en la agropecuaria, un sector en el que el país destaca
como una de las mayores despensas mundiales.
El Laboratorio Nacional de Nanotecnología para el
Agronegocio (LNNA) permitirá desarrollar innovaciones que aumenten la
productividad del campo brasileño, informó hoy el Ministerio de
Ciencia y Tecnología en un comunicado.
El laboratorio, vinculado a la estatal Empresa
Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa) y con sede en la ciudad de
Sao Carlos,fue dotado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología con
equipos que costaron cerca de 4 millones de reales (unos 2 millones
de dólares).
Los científicos del laboratorio ya pusieron en
marcha un proyecto para investigar polímeros o plásticos biodegradables,
un área de gran potencial para la producción de los llamados filmes
comestibles, que pueden ser usados para envolver alimentos entre otras
aplicaciones.
"El laboratorio va a explorar un campo bastante
amplio para la Embrapa y para la agricultura tropical", asegura Tatiane
Deane de Abreu Sa, presidente interina de la Embrapa.
Según la funcionaria, las instalaciones se
convertirán en un "foco de convergencia" de las diversas iniciativas
brasileñas para la aplicación de la nanotecnología en el
agronegocio.
Entre otras áreas, el laboratorio podrá dedicarse al
desarrollo de fibras, que pueden ganar mayor resistencia gracias a la
nanotecnología, o de plásticos biodegradables finos, que pueden
ganar más vida útil y valor gracias a la tecnología nanométrica.
De estas áreas de investigación la más adelantada es
la que desarrolla filmes comestibles de plástico biodegradable que, con la
ayuda de nanoestructuras, obtienen una mayor resistencia mecánica.
El laboratorio también podrá ser usado para el
desarrollo de nuevas herramientas para la biotecnología y la
nanomanipulación de genes y materiales biológicos; el desarrollo de
catalizadores más eficientes para la producción de biodiesel, y el uso de
aceites vegetales para la producción de plásticos, tintas y otros
productos.
Igualmente en la producción de nanopartículas
para la liberación controlada de nutrientes, pesticidas y drogas, y
el desarrollo de nanopartículas en filmes bioactivos, membranas y
embalajes biodegradables para alimentos.