RIO DE JANEIRO, 9 jun (Xinhua) -- Una universidad
brasileña desarrolló una terapia con ejercicios físicos que, complementada
con el consumo de creatina como suplemento alimenticio, mejora la
función renal de los portadores de diabetes del tipo 2.
La técnica desarrollada por investigadores de la
Escuela de Educación Física y Deporte (EEFE) de la Universidad de Sao
Paulo reduce la sobrecarga a la que son sometidos los riñones de pacientes
con este tipo de diabetes, informó hoy este centro académico en su
página en internet.
Según los investigadores, para conseguir ese efecto,
los pacientes apenas tienen que practicar ejercicios físicos regularmete
y completar su dieta con el suplemento alimenticio.
El estudio fue realizado en el Laboratorio de
Evaluación y Condicionamiento de Reumatología (Lacre) de la Facultad de
Medicina de la USP y validado con pruebas en 60 pacientes de ambos sexos y
de entre 25 y 35 años que eran portadores del diabetes del tipo 2.
El proyecto del investigador Bruno Gualano tuvo
origen en otro realizado por el mismo investigador entre 2003 y 2006 y en
el que se probaron los efectos del suplemento alimenticio en la
sensibilidad a la insulina de cerca de 20 voluntarios saludables y
sedentarios sometidos a entrenamiento aeróbico.
Según el investigador Antonio Lancha Júnior,
investigador del EEFE y que orientó el proyecto, la creatina ayuda a
proveer la energía necesaria para el movimiento de los músculos porque,
una vez incorporada al músculo, se convierte en fuente rápida de
energía.
"La creatina fosfato es quebrada en cretina libre y
en fosfato inorgánico tras los ejercicios físicos de los músculos.
Generalmente la mitad de la creatina almacenada en los humanos se origina
en los alimentos, principalmente en las carnes rojas y blancas", explica
el investigador.
"La concentración de la creatina es equilibrada por
los riñones y después es eliminada por la orina en la forma de
creatinina", agrega.
La mayoría de las personas consume cerca de un gramo
de creatina diariamente a través de la alimentación habitual.
En el estudio fue utilizado una dosis de 10 gramos
diarios durante cuatro meses a partir de la creatina como suplemento
alimenticio.
Tras ese período, los voluntarios fueron examinados
sin que fuese diagnosticado ninguna alteración negativa en la función
renal.
Por el contrario, fue verificada una mejoría en la
función renal de los que practicaron ejercicios físicos al menos tres
veces por semana durante los cuatro meses.
"Identificamos parámetros hasta 20 por
ciento mejores en la función renal de los pacientes que hicieron ejercicios.
El riñón de esas personas fue menos sobrecargado", según Lancha
Júnior.