LA HABANA, 5 jun (Xinhua) -- Con diversas
actividades en todas las provincias y su permanente compromiso con el
entorno, los cubanos celebraron hoy el Día Mundial del Medio
Ambiente.
Para este año, la central provincia de Villa Clara
(unos 270 kilómetros al Este de La Habana) fue escogida como sede de la
celebración de la isla por el 5 de junio, por su trabajo integral en
materia ambiental.
El lema que centró la campaña nacional previa a esta
jornada fue "El Clima cambia ¿y Tú?", destinado a sensibilizar, motivar,
generar y reforzar actitudes y valores en el público sobre el tema
ambiental.
En los actos que desarrolla hoy el país se hace un
reconocimiento a instituciones, empresas, municipios y personalidades que
han mantenido una labor sostenida en función del desarrollo de la
Gestión Ambiental, y con la cual contribuyen a minimizar la
contaminación ambiental.
Las actividades por la efeméride, que se prolongarán
todo el mes, han incluido además, concentraciones en las calles,
conciertos promotores de conductas ecológicas, ensayos y competencias de
carteles en escuelas, la siembra de árboles, campañas de reciclaje
de materias primas y limpieza, entre otras.
El trabajo ambiental de Cuba ya sienta pautas a
nivel internacional y la isla trabaja sobre la segunda Estrategia
Ambiental Nacional, informaron fuentes de la Agencia de Medio
Ambiente, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente
(CITMA).
Programas como la reforestación, la lucha contra la
contaminación, el uso racional del agua, el manejo integral de los
ecosistemas, la Revolución Energética, estudios sobre vulnerabilidad y
riesgo, son algunas de las acciones que se realizan en el país para
proteger el entorno.
El país antillano desarrolla un macro proyecto para
evaluar el impacto del ascenso del nivel del mar y trabaja en un Programa
Nacional de Adaptación al Cambio Climático, cuyos efectos dañan no
sólo la vida y la salud, sino también la economía.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) propuso como tema para 2009 el cambio climático y sus
consecuencias; bajo el lema: !tu planeta te necesita! Unidos contra el
cambio climático.
Aunque la propuesta del PNUMA se centra en la
mitigación de las causas del cambio climático, el interés de Cuba es
enfocarse en la capacidad de adaptación a sus consecuencias, sin dejar a
un lado las acciones necesarias para reducir la contaminación ambiental.
En este sentido, diversas entidades cientificas
laboran en aras de mitigar y prevenir la vulnerabilidad de la isla ante el
aumento de la temperatura global.
Durante todo el mes, el Centro Histórico de La
Habana acogerá coloquios, exposiciones de pintura, fotografía y diseño,
talleres y proyecciones de audiovisuales sobre temas ambientales motivados
por el Día Mundial del Medio Ambiente, con el propósito de involucrar a
la comunidad en el cuidado del entorno.
Este viernes fue inaugurada una exposición del
diseñador industrial Pedro Díaz, en la sede de la Sociedad Civil
Patrimonio, Comunidad y Medio Ambiente, en la parte más antigua de la
capital cubana.
La muestra destaca las relaciones entre el arte y el
reciclaje, y defiende el proceso de recuperación con la elegancia del
diseño.
La celebración de la efeméride en la isla busca
asimismo involucrar a los niños en el cuidado del entorno, mediante la
creación en ellos de una conciencia ambientalista.
Cuba arriba a este 5 de Junio con un buen desempeño
ambiental, y notables esfuerzos en la reforestación, en la conservación y
mejoramiento de los suelos, en la lucha contra la contaminación, en
el uso racional del recurso agua y en los procesos para perfeccionar
el ordenamiento territorial.
Entre los indicadores tenidos en cuenta figuran la
disminución de la carga contaminante, el aumento de áreas boscosas, el
trabajo en cuencas hidrográficas y la introducción de prácticas de
producción más limpias.
También se incluyen acciones de educación ambiental,
en las áreas protegidas y en proyectos afines a la temática de la
Diversidad Biológica, así como prosiguen los esfuerzos encaminados al
desarrollo sostenible.
En la campaña de Cuba por la fecha, se alerta a la
población sobre los tres males emergentes citados con mayor frecuencia por
los países miembros de la Organización Internacional de la Salud Animal,
que son la fiebre catarral ovina, la del Valle del Rift y el virus
del Nilo Occidental.
Los científicos del país antillano también ejecutan
varios trabajos de forma simultánea, en particular, la evaluación de los
peligros, vulnerabilidad y riesgos, vinculados a eventos
hidrometeorológicos extremos.
La Agencia de Medio Ambiente, con sede en La Habana,
informó que se hacen evaluaciones de cómo sería la elevación de los
niveles del mar y su incidencia sobre la costa, acuíferos, actividades
económicas y áreas urbanas.
Los estudios se hacen para tratar de mitigar los
efectos que éstos pueden tener y también prevenir posibles impactos con la
toma de medidas.
La isla desarrolla un trabajo con sectores de la
economía y en el caso de la agricultura, proyecta obtener nuevas
variedades de cultivos más resistentes a la sequía, al tiempo que estudia
nuevas normas constructivas, problemas de materiales, diseño de algunas
obras y busca perfeccionar planes de ordenamiento territorial.
A este esfuerzo de carácter nacional, para enfrentar
el cambio climático, se ha incorporado NO solamente la comunidad
científica, sino también otros sectores de la nación, pues los cubanos no
están ajenos a la urgencia de mantener la vida en el planeta, y saben que
ello requiere además esfuerzos globales conjuntos.
La isla participa en diferentes talleres
internacionales, para la evaluación de la vulnerabilidad al cambio y el
desarrollo de estrategias de adaptación, y sus entidades científicas
colaboran e intercambian experiencias con las de otros países.
La campaña cubana por esta fecha destaca la amenaza
masiva que implican los daños ambientales para el desarrollo humano, y
recuerda que estos profundizan las desigualdades entre países ricos y
pobres y en algunas partes minan los esfuerzos por reducir la extrema
pobreza.
Es por ello que desde hace varios años, el Gobierno
revolucionario investiga sobre el cambio climático a través de su
Agencia de Medio Ambiente y otras instituciones científicas,
especialmente acerca del clima, la física de atmósfera, el problema
de los océanos y playas, de la plataforma insular y de la elevación
del nivel del mar.
En 1991, comenzó en Cuba la primera evaluación de
los impactos del cambio climático; luego el país antillano se sumó al
Protocolo de Kyoto, auspiciado por la ONU , y que entró en vigor en 1997
con el propósito de enfrentar el cambio climático.
Su objetivo es que los países industrializados
reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero en un cinco por
ciento en relación con los niveles existentes en 1990.
En 1972, la Asamblea General de las Naciones Unidas,
designó el 5 de junio, como Día Mundial del Medio Ambiente, pero para los
cubanos, no se trata sólo de una fecha, sino de una actitud
permanente en defensa de la bida en el planeta, y en tal sentido
promueve tambien el uso de energías renovables.
El cambio climático es una realidad que va en
ascenso, agravada por el consumo indiscriminado de los combustibles
fósiles agotables, petróleo, carbón y gas, por lo que La Habana defiende
el empleo de fuentes como las energías eólica, solar, hidráulica,
geotérmica, de biomasa y oceánica.
Estas fuentes, indican los científicos cubanos, son
viables desde el punto de vista técnico y económico, y suministran energía
en forma perenne y limpia, al tiempo que se garantizan la eficiencia y
el ahorro de recursos.
Cuba no permanece ajena al cambio climático y
sus efectos a nivel global, y por ello promueve un desarrollo económico
y social sostenible, que defienda la salud del medio ambiente y la
vida humana, la flora, la fauna y lo dsrecursos naturales de
las naciones.