Por Luis Alberto Sierra G.
BOQUETE, Panamá, 31 may (Xinhua) -- Aunque Panamá no
es un destino tan conocido en el deporte de la escalada deportiva en
roca, a diferencia de sitios en Estados Unidos, Francia, Irlanda
y España, se ha ganado un lugar con sus formaciones de roca basáltica
en Boquete, al oeste de la capital panameña.
La actividad, relativamente nueva en este país de
América Central, no ha escapado sin embargo al impacto de la crisis
financiera global.
César Meléndez, guía de la compañía Panamá Rock
Climbing, que ofrece tour y atiende regularmente a entre tres y cinco
turistas por día, reconoció que ha habido un cambio en la llegada de
visitantes a esta emblemática zona visitada regularmente por
estadounidenses, europeos y personas de otros orígenes.
Según el especialista, que alquila los equipos y da
apoyo para la escalada segura, antes se atendía a un 75 por ciento de
estadounidenses que querían tener la experiencia con esta disciplina
y a un 25 por ciento de europeos y canadienses, además de a personas de
otras partes.
La diferencia, según agregó, es que ahora se está
recibiendo básicamente el 25 por ciento procedente de Europa y
Canadá.
Boquete está ubicado en la provincia de Chiriquí,
fronteriza con Costa Rica, y se ha convertido, además de estar en una zona
cafetera, de producción de flores y riqueza agrícola, en un sitio
apetecido inclusive por estadounidenses (como los llamados de la
generación de los "baby boomers"), que lo consideran un lugar
tranquilo y un paraíso para vivir.
Panamá Rock Climbing (boqueteclimbing@yahoo.com) es
uno de varios club que desde hace varios años se están promoviendo por
Internet, ya que consideran que Boquete cuenta con formaciones de
roca basáltica, con una estructura de base pentagonal o
hexagonal, para atreverse a escalar estas paredes duras atado a la
seguridad de una cuerda, y en una práctica que va desde el nivel básico
hasta el profesional.
Las piedras son según los expertos el resultado de
una actividad de compresión en la última erupción del cercano Volcán
Barú, que se estima ocurrió hace unos 600 millones de dólares.
"Tenemos (en Boquete) unos cristales de basalto
bastante únicos. Creo que es el único lugar en el país en el que se pueden
ver ese tipo de formaciones, y uno de los pocos lugares en el mundo
que tiene ese tipo de formación", agregó Meléndez, quien trabaja además en
la programación de sistemas.
Es un deporte que exige fuerza en manos y piernas,
técnica y destreza, y que según los impulsores de esta práctica se puede
hacer de manera segura y a cualquier edad. Para subir están fijados
una serie de anclajes o tornillos expansivos que se introducen en
orificios, y los cuales se soportan las cuerdas de seguridad o sirven de
apoyo.
Parte del encanto de la escalada, que requiere
además de condiciones físicas y disciplina, está en la interacción con la
naturaleza. "Es una lucha con uno mismo y sus limitaciones", agregó
un joven que practica el deporte.
Meléndez agregó que también se emplean arneses y
unas zapatillas especiales, para tener adherencia, al igual que un
componente en polvo que permite tener las manos secas.
Marcos González, también guía y socio en el negocio
de Panamá Rock Climbing y quien trabaja en la elaboración de ventanas,
destacó que a Boquete han llegado para escalar piedra turistas
inclusive de países como Australia, España, Portugal, Inglaterra,
Chile y Estados Unidos.
Meléndez y González, quienes aprendieron de este
deporte de un canadiense, explicaron que la práctica disminuye usualmente
durante la temporada de lluvias que ya empezó en Panamá, pero
repunta en la temporada en que hay más sol.
Agregaron que los niveles de dificultad vienen desde
5,0 hasta 5,15, según la ruta que se sigue.
Otros deportes extremos que se practican en Boquete
son el descenso vertical por cuerdas, el montañismo, el senderismo, la
tirolesa (descenso empleando una polea) y el rafting, entre
otros.