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ESPECIAL: Cuestionan estados brasileños cuotas raciales para educación superior
  01.06.2009 Actualizado a las 14:18:22
 

   RIO DE JANEIRO, 31 may (Xinhua) -- Una decisión judicial en los  estados brasileños de Río de Janeiro y Espírito Santo adoptada esta  semana cuestiona la validez de las cuotas raciales, sistema que  permite un ingreso proporcional de la población negra e indígena a  las universidades estatales. 

     La sentencia provisoria del Tribunal de Justicia de Río de  Janeiro estableció, por 13 votos contra siete, la  inconstitucionalidad de la ley provincial de 2003 que reserva 45 por  ciento de las vacantes universitarias a negros, mestizos y otras  categorías. 

     Resultan así afectados los candidatos a ingresar a la Universidad  Estatal de Río de Janeiro (UERJ), al Centro Universitario Estatal de  la Zona Oeste (UEZO) y a la Universidad Estatal del Norte Fluminense  (UENF). 

     Casi al mismo tiempo, el Tribunal Federal Regional de Espírito  Santo concedió a 15 estudiantes el derecho a ingresar a la  Universidad Federal de Espírito Santo (UFES), en contra de otros  aspirantes beneficiados por el sistema de cuotas. 

     Los estudiantes obtuvieron en el examen de ingreso notas  superiores a otros candidatos, pero fueron postergados en favor de  estudiantes con menos puntaje, que se acogieron al sistema de cuotas  raciales. 

     Las dos sentencias son preliminares y están pendientes de  aprobación definitiva por el plenario de los respectivos tribunales. 

     En el caso de Río de Janeiro, la acción de inconstitucionalidad  fue propuesta por el diputado provincial Flavio Bolsonaro, quien  sostuvo que la ley vigente es "demagógica, discriminatoria y no  alcanza sus objetivos", que es la democratización de la enseñanza  superior. 

     El gobernador de Río, Sergio Cabral, sostuvo que el sistema de  cuotas valoriza la escuela pública y ejerce una reparación, desde el  punto de vista racial.  

     "El programa no es racista, ya que Brasil tiene un deber para con  los negros, de reparación histórica", indicó. 

     El diputado Bolsonaro, a su vez, planteó como solución al  problema una reforma del sistema educativo que permita a negros,  mestizos y otros pobres competir en igualdad de condiciones con los  estudiantes de clase media. 

     "Es mucho más fácil invertir en cuotas que en la reforma de la  educación, ya que los resultados de la transformación del sistema  educativo básico sólo aparecerán a mediano plazo, en el mandato de  otros políticos", señaló. 

     Las decisiones judiciales pusieron nuevamente en discusión la  cuestión de la deuda histórica que el país tiene con su población  más pobre y de origen esclavo, de hecho permanantemente discriminada  por un sistema público de educación que no capacita realmente a sus  alumnos. 

     Para la antropóloga Yvonne Maggie, de la Universidad Federal de  Río de Janeiro, la Constitución vigente prohibe crear distinciones  entre los brasileños que no se originen en el mérito. 

     "El concepto de raza fue una invención de los racistas para  dominar mejor. Y los brasileños construimos una cultura que se  avergüenza del racismo", sostuvo la especialista, contraria al  sistema de cuotas raciales. 

     Según Maggie, una cosa es constatar que Brasil tiene una sociedad  profundamente desigual, con diferencias enormes entre ricos y pobres,  y otra cosa es atribuir esa situación a la raza. 

     La antropóloga acusó al gobierno brasileño, aunque el embrión del  sistema de cuotas fue establecido en el gobierno socialdemócrata  anterior, de crear el sistema de cuotas para no tener que invertir  más en educación y en desarrollo de las áreas periféricas. 

     "El país, que nunca se había pensado (como) dividido racialmente,  está siendo dividido ahora", añadió Maggie. 

     La aversión al sistema de cuotas también tiene apoyo entre  algunos movimientos negros, que perciben su contenido  discriminatorio. 

     Una encuesta reciente del Centro Brasileño de Información y  Documentación del Artista Negro mostró que 63 por ciento de los  brasileños es contrario al sistema de cuotas raciales. 

     El monje franciscano Fray David, de la organización Educafro, que  prepara a jóvenes negros y pobres para el examen de ingreso a la  universidad, muestra que los resultados hablan a favor de las cuotas.  

     "En todas las universidades que han hecho evaluaciones del  sistema, los 'cuotistas' (beneficiarios de las cuotas) han obtenido  mejores resultados académicos que los no cuotistas", destacó el  religioso. 

     En el caso de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, primera  institución de enseñanza superior que implantó el sistema de cuotas  en el país, el promedio de rendimiento medio de los "cuotistas" fue  de 6,41 puntos, contra 6,37 puntos de los restantes. 

     La decisión definitiva sobre el problema corresponderá al Supremo  Tribunal Federal, que mantiene pendiente desde hace cinco años una  decisión sobre la constitucionalidad o no del sistema de cuotas  raciales. 

     Mientras tanto, los tribunales locales y regionales establecen  una jurisprudencia que puede abrir brechas en dicho sistema.