MEXICO, 23 may (Xinhua) -- Los Pumas de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se convirtieron este sábado
en los primeros finalistas del Torneo Clausura 2009 del fútbol
mexicano luego de eliminar a Puebla en la ronda semifinal con
marcador global de 3-3.
El defensa paraguayo Darío Verón con un gol de
último minuto le dio el pase a la final a los Pumas que a pesar de caer 2-1
(global 3-3) en el partido de vuelta, avanzaron por su mejor posición en
la clasificación general donde terminaron terceros en la fase
regular.
El zaguero de la selección paraguaya, remató de
cabeza un servicio de David Toledo al minuto 89 y con ello hizo explotar
de emoción a las más de 60.000 personas que llenaron el Estadio
Olímpico Universitario de la Ciudad de México.
Los felinos que buscarán el sexto título de liga de
su historia, esperan a su rival del resultado de la otra semifinal que se
celebrará el domingo cuando Pachuca reciba a Indios con una ventaja
de 2-0.
Los Pumas que sacaron una ventaja de 2-1 en el
partido de ida el pasado miércoles del Estadio Cuauhtémoc de Puebla, la
perdieron en los primeros tres minutos de este sábado cuando Sergio Pérez
convirtió un penalti a favor de los poblanos.
El Puebla que este torneo se salvó del descenso,
puso en aprietos la calificación felina cuando Daniel Osorno marcó al 29
el segundo gol que le daba el pase a los de La Franja
momentáneamente.
El equipo dirigido por el mexicano José Luis Sánchez
Solá se mostró peligroso en algunas ocasiones, siguió preocupando la
portería felina, sin embargo no pudo contener su ventaja el resto
del partido.
Los Pumas, uno de los cuatro equipos con mayor
convocatoria en el país, se lanzaron al ataque toda la parte
complementaria, en busca del gol que les diera el empate en el marcador
global, hasta que en el último minuto Verón marcó la anotación de la
calificación a la final.
El equipo Universitario,
regresa a una final después de año y medio que perdió ante Atlante el
título del Apertura 2007 y busca su primer campeonato desde el 2004 que
logró el único bicampeonato en la historia de los torneos cortos del fútbol
mexicano.