RIO DE JANEIRO, 17 may (Xinhua) -- Un instituto
público de investigaciones en salud de Brasil iniciará este año las
pruebas clínicas (con humanos) de una nueva medicina contra el mal de
Chagas que desarrolló y que ya probó exitosamente en animales.
La medicina a base de selenio fue desarrollada por
investigadores de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz), vinculada al
Ministerio de Salud y considerada el mayor centro de investigaciones
médicas de América Latina, informó hoy la estatal Agencia Brasil.
Las pruebas clínicas se realizarán precisamente
cuando se conmemoran 100 años desde que el médico brasileño Carlos Chagas
identificó la enfermedad y su causante.
Según la directora del Instituto Oswaldo Cruz, Tania
Araújo-Jorge, tras la conclusión exitosamente de las pruebas con animales,
los investigadores esperan ahora la autorización de la Agencia Nacional
de Vigilancia Sanitaria para realizar experimentos con portadores de
la enfermedad, de entre 1.200 que ya fueron seleccionados
previamente.
La nueva medicina tiene como base selenio, uno de
los elementos naturales que la enfermedad absorbe del organismo.
La única medicina existente contra el mal de Chagas
es el Benzonidazol, que tiene graves efectos colaterales y no puede ser
administrada por mucho tiempo ya que pierde su eficacia.
"El mal de Chagas es una enfermedad de pobre, más
específicamente de los pobres latinoamericanos. Esa es la principal razón
para que aún no exista otro remedio. Sin embargo, como la enfermedad viene
siendo diagnosticada en los países desarrollados, ya hay interés de
países como Estados Unidos, Alemania y Japón", según Araújo-Jorge.
La especialista admite que aún no hay plazo para el
lanzamiento de la nueva medicina contra la enfermedad pero calcula que, si
las pruebas clínicas son exitosas y prometedoras, podrá estar en el
mercado en unos siete años.
"Por ahora no podemos afirmar nada, a no ser que
está saliendo todo bien y que el Gobierno tendrá que financiar el nuevo
producto debido a que la industria farmacéutica internacional no está
interesada en fabricar un remedio destinado a personas que no pueden
comprarlo",dijo.
De acuerdo con la Fiocruz, tan sólo en Brasil hay
entre 4 y 6 millones de portadores del mal de Chagas, y el Gobierno
considera que la enfermedad apenas podrá estar bajo control en unos 50
años debido a que cada vez son menos los casos de niños contagiados y a
que los enfermos crónicos están bajo tratamiento.
La mejoría en las condiciones de infraestructura
del país, con menos habitaciones precarias en que los chinches -el insecto
que transmite la enfermedad- puedan picar a humanos, también
han contribuido a aumentar el control sobre el mal de Chagas.