CARACAS, 14 may (Xinhua) -- Gerardo Parra, una de
las promesas del béisbol venezolano, recibió el llamado para colocarse una
camiseta de Grandes Ligas y en menos de 24 horas, hizo su debut con
los Cascabeles de Arizona.
El miércoles por la noche enfrentó a los Rojos de
Cincinnati, convirtiéndose en el pelotero venezolano número 238 en jugar
en la conceptuada mejor liga del mundo.
Parra, quien el pasado 6 de mayo cumplió 22 años,
conectó cuadrangular ante el dominicano Johnny Cueto, protagonizando un
debut de ensueño. El batazo fue apenas en el tercer envío del
lanzador, quien se quedó pasmado al ver cómo la pelota se desvanecía
por la pradera derecha.
En toda la historia de las mayores, apenas 99
peloteros tuvieron un debut similar al zuliano. Parra siempre será
recordado por completar la centena.
Además se junta a Alex Cabrera como los únicos
venezolanos con un inicio poderoso.
Casualmente, Cabrera, quien en la actualidad hace
carrera en Japón, también lo hizo con Arizona, el 26 de junio de
2000.
El bateador zurdo está catalogado como el segundo
mejor prospecto de Arizona. Tras representar a Venezuela en el II
Clásico Mundial de Béisbol, aspiraba subir a las mayores.
"Yo me puse esa meta y trabajé para ello, creo que
la forma como batee en ligas menores hizo que se me diera rápido. El reto
ahora es demostrar que puedo mantenerme a ese nivel", confesó al
diario Líder.
Ya son 5 los venezolanos que actúan por primera vez
en las mayores en la presente zafra. Parra imita a sus paisanos Elvis
Andrus (234), Edwin Moreno (235), Ronald Belisario (236) y
Anthony Ortega (237).
El llamado al equipo grande de los Cascabeles lo
tomó por sorpresa. "Estaba tomando prácticas y el mánager me llamó y me
dijo que recogiera las cosas que me habían llamado. Al principio no
le creí, pero cuando vi las lágrimas en sus ojos no me pude contener y nos
abrazamos", detalló Parra.
Al concluir el encuentro ganado por los Rojos 10
carreras por 3, Parra concluyó bateando de 4 - 1 y metiéndose en los libros
de historia.
Para el momento del debut, Parra estaba en
compañía de su esposa en Arizona y esperaba que su familia y amigos en
Santa Bárbara del Zulia, ubicado en el occidente del país,
"tuviesen una fiesta allá", que seguramente se dio gracias al jonrón.