CARACAS, 14 may (Xinhua) -- Jorge Gómez es un
pionero en la enseñanza del llamado radioarte en Venezuela, un género
artístico prácticamente desconocido en este país que algunos definen como
el arte de transmitir sensaciones radiofónicas.
Desarrollado en Europa durante la década de los 60,
creadores latinoamericanos como Gómez difunden hoy este género que
reivindica el uso de la radio como algo más que un mero soporte
informativo, considerándolo también un medio donde ruidos, sonidos y
voces se combinan en composiciones artísticas dirigidas a un oyente que
deja de ser un mero sujeto pasivo .
Profesor de la Universidad Nacional Experimental de
las Artes (Unearte), Gómez inició esta semana un curso en estudios
avanzados de Arte Sonoro en la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy
(Uney) y habló en exclusiva a Xinhua sobre esta incipiente
disciplina creativa.
"El radioarte es el ordenamiento estético del sonido
que interfiere en el espacio electrónico de la radiodifusión de una
manera artística", explicó. "El también llamado arte sonoro sería lo
más abstracto del arte contemporáneo y el sistema nervioso de las
comunicaciones de hoy en día hace que sea más rápido componer obras
sonoras que nos remiten a cualquier ángulo del conocimiento humano, ya sea
por radio, instalaciones sonoras, en un museo o en una plaza pública".
"Como músico he encontrado que es un campo más
infinito y más amplio, que te permite componer con ruido, con los objetos
concretos, más allá de las leyes de la música. Hoy en día no es
necesario la anotación, el timbre, la catedral de las leyes
musicales para componer. La oralidad y el lenguaje forman parte
también del arte sonoro".
Gómez se introdujo en el mundo del radioarte en
España, de la mano de su profesor José Iges, artista sonoro y autor de una
tesis doctoral sobre el arte radiofónico. Pero fue también gracias a
sus frecuentes viajes a México -país donde ya se han celebrado diez
bienales sobre arte sonoro -donde este artista venezolano se
involucró realmente con las experiencias de diversos
profesionales destacados en el área.
"Más allá de México, en Latinoamérica resulta
interesante el grupo experimental El oído salvaje de Ecuador, que también
trabaja otros soportes aparte de la radio. Perú acaba de asimilar en las
escuelas de comunicación la cátedra de radioarte, Argentina y Chile
también tienen algunos personajes interesantes en esta rama y España es el
centro de toda esta experimentación a través de artistas como Miguel
Molina y Francisco López".
"De todos modos, hay que establecer una diferencia
entre metodologías, no es lo mismo lo que se ha hecho en Venezuela que
lo que se ha llevado a cabo en México, donde el radioarte está
más relacionado con el aspecto comunicacional. En el caso de Ecuador
tiene que ver con el cultivo del a voz y Brasil se orienta más al
género del paisaje sonoro".
Un género artístico que aprovecha el poder de las
ondas para llegar al público puede parecer una idea atractiva en un
continente como el latinoamericano, donde la radio sigue teniendo un
alto grado de penetración en los hogares. Sin embargo, según Gómez esta
importancia sería relativa teniendo en cuenta la concepción que se tiene
de la radio en América Latina.
"Las carencias económicas hacen que la radio
latinoamericana sea un acompañante de la soledad, pero es de corte
funcional", apuntó.
"La radio ha sido utilizada para transmitir
publicidad e información, debido a lo que propuso David Sarnoff, uno de
los que llevó a cabo junto a Marconi todo el desarrollo de la radio y la
televisión norteamericana. Sarnoff concibió la radio como parte de un
soporte destinado al entretenimiento y esto es lo que desagraciadamente
conocemos en nuestros países, donde no hay tanto espacio para la
creatividad en este ámbito".
Según este artista venezolano, el radioarte
es interdisciplinar y sus alumnos provienen de distintos
bagajes artísticos que van desde el cine a la música, pasando por áreas
tan diversas como la escultura y la pintura.
Con un abanico tan amplio de posibilidades, Gómez
pretende dar ahora un paso más en la difusión de este género tan incipiente
en Venezuela y para ello organizará próximamente la primera muestra
internacional de arte sonoro.
Programado en principio para el mes de julio,
este evento contará con la participación de sus alumnos y reunirá a
diversos artistas extranjeros como Miguel Molina, experto de
la Universidad Politécnica de Valencia en España.