RIO DE JANEIRO, 14 may (Xinhua) -- Brasil, que quedó
en el lugar 23 del medallero de los Juegos Olímpicos de 2008, fue uno de
los mayores derrotados en Beijing debido a que, por su potencialidad
económica, el país debió haber quedado como sexto, según un estudio
realizado por economistas de un organismo oficial.
El estudio, presentado este mes por el estatal
Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA), clasificó a los países
que conquistaron medallas en los Juegos Olímpicos de China según su
eficiencia, es decir la relación entre medallas conquistadas y su
potencialidad económica, medida por el Producto Interno Bruto (PIB)
y por la población el año pasado.
De acuerdo con la clasificación realizada por el
IPEA, Brasil quedó en la posición 55 del medallero teniendo en cuenta su
eficiencia, con apenas un 30,9 por ciento.
Ello debido a que Brasil se despidió de Beijing con
3 medallas de oro, 4 de plata y 8 de bronce, pese a que, de acuerdo con su
potencialidad, tenía que haber conquistado 20 medallas de oro, 18 de
plata y 26 de bronce.
Eso, según los economistas del IPEA, es lo que se
puede esperar de un país que tiene el noveno mayor PIB del mundo (1,9
billones de dólares en 2008 teniendo en cuenta la paridad del poder de
compra) y la quinta mayor población mundial (191 millones de
habitantes).
De acuerdo con el Instituto, el desempeño alcanzado
en Beijing por un país con la sexta mayor potencialidad del mundo apenas
puede ser clasificado como "insatisfactorio".
"Brasil, pese a su elevado PIB y su numerosa
población, no presentó un resultado de acuerdo con las expectativas",
según el estudio"Evaluación de la Eficiencia Técnica de los Países en los
Juegos Olímpicos de Beijing 2008".
"Brasil no fue eficiente bajo ningún criterio ni se
ubicó bien en la clasificación final", agregó el estudio.
"Enviamos a Beijing una delegación récord en la
historia (277 atletas) y podía pensarse que Brasil disfrutaría, al menos,
de un desempeño mediano en términos de eficiencia en los Juegos Olímpicos.
Pero esa hipótesis no fue corroborada por los resultados", según el
estudio.
Según los economistas Alexandre Marinho, Simone de
Souza Cardoso y Vivian Vicente de Almeida, autores de la investigación,
Brasil fue el 23 entre los 87 países que conquistaron medallas, pero fue
el 55 teniendo en cuenta su eficiencia.
Los economistas justificaron el análisis de la
eficiencia como un método que permite aproximarse mejor a las condiciones
de desempeño de cada país.
"Así como países muy ricos y poblados (como China y
Estados Unidos) demostraron gran capacidad en generar equipos y atletas
victoriosos, países con pequeño PIB y población reducida, pero que
alcanzaron resultados importantes en medallas (como Jamaica,
Mongolia y Zimbabue), pueden ser considerados muy eficientes", de
acuerdo con la investigación del IPEA.
"Además de haber ganado pocas medallas, Brasil fue
ineficaz en la producción de medallas. En términos relativos, el país está
mucho más mal ubicado que lo que muestra el medallero oficial", afirmó
Marinho al presentar el estudio esta semana en Río de Janeiro.
Según el economista, considerando su riqueza, tamaño
de población y expectativa de vida, Brasil tenía que estar entre los seis
primeros en el medallero, pero considerando riqueza, población y
longevidad tenía que meterse entre los cuatro primeros al lado de
China, Estados Unidos y Rusia.
De acuerdo con los cálculos del IPEA, Brasil tiene
una potencialidad económica que le hubiese permitido disputar el lugar
con Rusia (sexto mayor PIB y séptima mayor población), que quedó
tercero en el medallero con 72 medallas (23 de oro, 21 de plata y 28
de bronce), casi cinco veces más que las conquistadas por los
brasileños.
"Por su potencialidad económica, Brasil tendría que
ser una potencia olímpica. Tenemos que buscar las razones por las cuales
no lo somos", según Marinho.
La clasificación realizada por el IPEA tan sólo
identificó un país que, por su potencialidad, tuvo un desempeño tan
decepcionante como el brasileño: India.
India, con la segunda mayor población mundial y el
cuarto PIB, apenas conquistó un oro y dos bronces en Beijing (lugar 50 en
el medallero).
Por su potencialidad, India también tenía
condiciones de meterse entre los tres primeros, ya que de este país se
esperaban 75 medallas (24 oros, 22 platas y 29 bronces).
Su índice de eficiencia fue de apenas el 6,97 por
ciento, tan sólo superior al de Egipto (6,39 por ciento) y tan bajo como
el de Venezuela (7,06 por ciento), Irán (7,11 por ciento) y Sudáfrica
(7, 48 por ciento).
Por el contrario, los países con mayor índice de
eficiencia fueron Zimbabue (100 por ciento), Estados Unidos (100 por
ciento), Ucrania(100 por ciento), Trinidad y Tobago (100 por ciento), Togo
(100 por ciento), Rusia (100 por ciento), Noruega (100 por ciento),
Mongolia(100 por ciento) y Jamaica (100 por ciento).
Jamaica (77 país en tamaño del PIB entre los que
ganaron medallas y 78 en población), Mongolia (84 en PIB y 79 en
población) y Zimbabue (86 en PIB y 45 en población) figuran entre los más
eficientes pese a estar entre los últimos en PIB y población.
Jamaica fue décimo tercero en el medallero (6 oros, 3 platas y 2
bronces).
Pese a que fue el primer país en el medallero, China
(primer país mundial en población y segundo en PIB) se ubicó en el décimo
tercer lugar en la lista de los países más eficientes (también con un 100
por ciento) debido a que, por sus potencialidades económicas, podía
haber conquistado más preseas.
Los anfitriones terminaron los Juegos Olímpicos con
100 medallas (51 oros, 21 platas y 28 bronces), frente a las 110 de los
Estados Unidos (36 oros, 38 platas y 36 bronces), que fueron los segundos
en el medallero. Los Estados Unidos son el país del mayor PIB mundial y
terceros en número de habitantes.
Según el IPEA, el objetivo del estudio no es
explicar las razones del rendimiento mediocre de Brasil en los Juegos
Olímpicos sino reflejar ese mal desempeño.
La conclusión es que el desempeño deportivo no
depende de la potencialidad económica de un país y que puede ser
perjudicado por problemas como la mala infraestructura deportiva o
deficiencias en la formación de los atletas.
"Obviamente cualquier comparación entre
resultados debe ser realizada y encarada con grandes precauciones", aclararon
los autores del informe.