CARACAS, 12 may (Xinhua) -- Aunque no existen ni una
fecha ni un rival confirmados, el boxeador venezolano Edwin Valero inició
sus entrenamientos básicos en la localidad de El Vigía, estado de
Mérida, región situada en los Andes venezolanos.
En una entrevista difundida hoy por el diario "El
Universal", Valero dijo que entre sus aspiraciones están subir al
cuadrilátero con el filipino Manny Pacquiao. Sin embargo, dicha puja
podría tardar en concretarse, pese a que el promotor del asiático es el
mismo de Valero, el norteamericano Bob Arum.
Con relación a su próximo combate, se menciona que
sería el 25 de julio, choque para el que el actual campeón del peso ligero
del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) se ejercita con una rutina suave.
"Corro por la mañana, salto la cuerda y hago
ejercicios de sombra: lo básico. Es durante el mes y medio antes de mis
peleas que realizo la parte fuerte de mi preparación, confesó Valero al
rotativo venezolano.
El sudamericano, quien era representado por el
promotor japonés Akihito Honda, no ha subido a la balanza y no tiene pleno
conocimiento del peso que tiene por encima de su división.
El pugilista, oriundo de Bolero Alto, Mérida, apenas
ha realizado un combate en Estados Unidos, precisamente cuando consiguió
su actual faja, derrotando el pasado 4 de abril al colombiano Antonio
Pitalúa, al que despachó en dos asaltos en Texas, el único lugar
donde puede combatir en el país del norte.
"Mis asesores están trabajando en ese sentido y se
informará cuando logren algún resultado", comentó el boxeador.
A la expectativa se mantiene la posibilidad de
protagonizar un careo en otros estados de la Unión Americana. Valero
aspira la licencia para tener combates en Las Vegas, Nevada, y en
cualquier otro estado.
En el pasado reciente, Valero no cumplía con las
mínimas exigencias para poder subirse al ring en territorio
norteamericano.
Sin embargo, el venezolano consiguió la licencia
para trabajar en Texas, un paso clave en sus intenciones de luchar
constantemente en el mercado más rico del boxeo.
Atrás quedó la recomendación del
médico estadounidense Barry Jordan, de la Comisión Atlética de Nueva York,
quien aseguró que existía riesgo de muerte, porque el merideño tenía una
lesión cerebral, producto de un accidente de tránsito.