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ESPECIAL: ONU pide a Chile reformar el sistema electoral
  13.05.2009 Actualizado a las 08:51:15
 

     SANTIAGO, 12 may (Xinhua) -- El Consejo de Derechos Humanos de  las Naciones Unidas recomendó este martes a Chile reformar el  sistema electoral, que tiene un carácter binominal y favorece sólo a  las dos mayores coaliciones políticas del país. 

     La recomendación de ese órgano de la ONU con sede en Ginebra,  Suiza, se produjo tras el Examen Periódico Universal del país  sudamericano, una evaluación sobre derechos humanos a la que deben  someterse todos los Estados miembros. 

     A Chile se le hicieron otros señalamientos, como la necesidad de  avanzar en la igualdad entre hombres y mujeres; defender el derecho  reproductivo de las mujeres, que no pueden abortar bajo ninguna  circunstancia, incluidos la violación y el incesto; evitar que los  indígenas sean víctimas inocentes de la aplicación de la ley  antiterrorista. 

     También le indicaron reforzar la institucionalidad del sistema  judicial para que garantice plenamente los derechos humanos;  eliminar la jurisdicción militar sobre civiles en casos civiles;  continuar con los juicios contra aquellos que cometieron violaciones  de los derechos humanos durante la dictadura militar (1973-1990) y  reparar a las víctimas. 

     Se destaca que es la primera vez que las Naciones Unidas expresan  su preocupación por el sistema electoral chileno, cuya modificación  han venido pidiendo desde hace años los sectores de izquierda del  país.  

     Dicho sistema electoral fue heredado de la dictadura militar y se  encuentra contenido en la Ley Orgánica Constitucional N° 18.700  sobre Votaciones Populares y Escrutinios, que consta en la  Constitución de 1980.  

     No sólo es criticado por su origen no democrático, sino también  en cuanto a sus consecuencias prácticas, puesto que excluye de la  competencia a sectores políticos que no representan a las dos  grandes coaliciones de partidos: la gobernante Concertación de  Partidos por la Democracia y la opositora derechista Alianza por  Chile.  

     En las elecciones parlamentarias, que ahora se realizan cada  cuatro años, se eligen 2 diputados por cada uno de los 60 distritos  y 2 senadores por cada una de las circunscripciones. En el caso del  senado, se elige una parte. 

     El carácter binominal y mayoritario del sistema estipula que se  proclamará elegidos Senadores o Diputados a los candidatos de una  misma lista, cuando ésta alcanzare el mayor número de sufragios y  tuviere un total que excediere el doble de los que alcanzare la  lista o nómina que le siguiere en número de sufragios.  

     Si ninguna lista obtuviere los dos cargos, el tribunal electoral  elegirá un cargo para cada una de las listas o nóminas que obtengan  las dos más altas mayorías de votos totales de la lista, debiendo  proclamar elegidos Senadores o Diputados a aquellos candidatos que,  dentro de cada lista o nómina, hubieren obtenido las más altas  mayorías. 

     En términos prácticos, significa que el carácter binominal y  mayoritario del sistema chileno presenta claras garantías a que  exista una representación política equivalente entre la primera y la  segunda mayoría, las que corresponden a las dos grandes coaliciones  de partidos chilenos desde el retorno a la democracia en 1990. 

     En consecuencia, la binominalidad garantiza la elección de un  candidato de cada coalición política, ya que sólo en situaciones  excepcionales los 2 candidatos de una misma lista logran doblar en  votación a los 2 candidatos de la otra. 

     De esta forma, cada época de elecciones ha venido a radicalizar  las tensiones partidarias y a poner en cuestión el propio sistema de  elecciones.  

     Por eso, la calidad de la democracia chilena se ha reducido al  dejar fuera de la carrera política a los partidos más pequeños, como  el Comunista, Humanista, Izquierda Cristiana, los cuales forman el  pacto izquierdista Juntos Podemos, que ha obtenido de manera  sostenida el apoyo total de alrededor de un 7% del electorado.  

     En la normativa actual, estos partidos no tienen ninguna  posibilidad de estar representados en igual proporción en el  parlamento y genera que los partidos de derecha estén  sobrerepresentados.  

     Actualmente, la oficialista Concertación y Juntos Podemos  negocian un acuerdo electoral para presentar de manera conjunta  candidatos a diputados en algunos distritos donde se podría doblar  la elección, con el fin de que los partidos de izquierda puedan  integrar el parlamento y arrebatarle cupos a la derecha.  

     El mecanismo electoral chileno amenaza el principio de  representatividad que orienta políticamente a las sociedades  democráticas, al no dar posibilidades de que todos los sectores  políticos y partidos del país estén en el congreso, favoreciendo  sólo a las dos mayores fuerzas políticas.  

     La coalición oficialista ha intentado modificar el sistema  binominal, pero como para ello debe hacer una reforma constitucional,  sus votos no han sido suficientes ni en la Cámara de Diputados ni  el congreso.