XI'AN, 11 may (Xinhua) -- El primer emperador de
China tras la unificación de la dinastía Qin, conocido por constuir la Gran
Muralla y los Guerreros de Terracota, podría entrar en la
historia como el primer emperador que intentó eliminar el budismo,
religión ampliamente practicada en aquellos tiempos, según ha anunciado
hoy lunes un investigador chino.
"El primer y más influyente libro de historia de
China, los Shi Ji o Registros Históricos, especifica que el emperador Qin
Shihuang (259 a. C. - 210 a. C.) prohibió el budismo y sus templos",
manifestó Han Wei, conocido investigador del Instituto de Arqueología
Provincial de Shaanxi (noroeste).
De acuerdo con los Registros Históricos, la
interdicción se produjo al mismo tiempo que la materialización de
importantes estrategias militares por parte del emperador, como la
deportación de la invasora etnia Hun y la designación de la ciudad de
Xianyang, en lo que es hoy en día Xi'an, capital de Shaanxi, como nueva
capital de la China unificada.
Aunque el libro de historia, escrito entre 104 a. C.
y 91 a.C. no detalla casos de templos destruidos o monjes exiliados, Han
opina que la prohibición del emperador fue muy eficaz.
"El budismo no reapareció en los documentos
históricos hasta el año 2. a. C.", indicó Han.
La condena del budismo de Qin Shihuang apunta a que
la religión era popular en las regiones interiores de China bajo su reino,
dijo el experto, cuya tesis sobre esta materia fue publicada el
viernes en Xi'an. Han recomendó adaptar los actuales libros de
historia a los resultados de su investigación.
Hasta ahora, los historiadores creían que el budismo
fue introducido a China alrededor de 67 d. C., durante la dinastía
Han, que sustituyó a la Qin. No obstante, el investigador asegura que
esta religión se propagó a China desde la actual región autónoma
uygur de Xinjiang y los países del centro de Asia, a través de la
Ruta de la Seda, más de dos siglos antes.
El arqueólogo de la Ruta de la Seda, Wang Jianxin,
señaló que el descubrimiento de Han, basado en estudios lingüísticos,
históricos y arqueológicos, es "razonable".
"Otro académico planteó la misma hipótesis a
principios de 1900 pero no aportó suficiente evidencia", dijo Wang.
Han forma parte del equipo de expertos que ayudó a
localizar y excavar un hueso de un dedo que supuestamente pertenece a
Sakyamuni, el fundador del budismo.
Esta reliquia budista se conservó en el
santuario subterráneo del templo de Famen, en las afueras de Xi'an, desde el
año 874, hasta que fue hallada y extraída, en 1987.