CARACAS, 28 abr (Xinhua) -- Tener a mano una radio
que funcione, una linterna y agua potable son algunos de los consejos que
trata de difundir el gobierno entre los venezolanos para afrontar un
eventual terremoto.
Es sabido que Venezuela es uno de los países
latinoamericanos con mayor actividad sísmica y el 80 por ciento de su
población vive en las regiones de mayor riesgo.
La Fundación Venezolana de Investigaciones
Sismológicas (Funvisis) promueve desde hace 11 años entre los venezolanos
la cultura de la prevención a través de cursos en comunidades y escuelas.
Esta institución ocupa el tercer lugar en el mundo
en materia de tecnología sísmica y el primer lugar en toda Latinoamérica y
se ha convertido en un elemento clave dentro del plan de desarrollo
estratégico del país.
Los sismos son totalmente impredecibles, dijo a
Xinhua Ben Quintero, instructor de prevención sísmica de Funvisis.
"Por eso tratamos de reunir toda nuestra experiencia
para asistir a las comunidades enfocándonos en toda esa parte preventiva",
explicó.
Venezuela ha tenido 131 terremotos severos en su
historia. El primero ocurrió el 1 de septiembre de 1530 en Cumaná y quedó
registrado en un manuscrito.
"Venezuela también tiene antecedentes de tsunami,
por lo que ahora estamos realizando investigaciones en esta área y
planeando un despliegue de boyas que detecten cualquier variación en el
nivel del agua", apuntó.
En caso de terremoto, los expertos recomiendan tener
elaborado un plan de contingencia que permita evaluar los riesgos
existentes tanto en la comunidad como en la casa.
Destacan la importancia de mantener despejadas
posibles vías de escape, evitar que elementos pesados queden guardados en
partes elevadas de la casa y si es posible, realizar simulacros periódicos
que permitan una correcta evacuación.
Durante un sismo, los instructores señalan que lo
mejor es mantener la calma, no usar ascensores, alejarse de las paredes
exteriores ya que reciben toda la carga sísmica y eso quebrará los
cristales- y autoprotegerse hasta que el movimiento cese.
Cuando el temblor termine, entonces lo más adecuado
sería quedarse en espacios de la ciudad despejados como los pasos de cebra
y alejarse en la medida de lo posible de los árboles.
Estas son algunas de las recomendaciones que el
gobierno trata de promover entre los venezolanos, algunos de los cuales
recuerdan aún el temblor que sacudió Caracas en 1967.
Lagente ha expresado temor de que la catástrofe que
se tragó varios edificios del barrio caraqueño de Los Palos Grandes se
repita pero el Instituto ha dejado claro que es imposible de momento la
predicción de los sismos.
Funvisis trabaja en el llamado proyecto científico
de microzonificación, que tiene como objetivo promover un desarrollo
urbano acorde a las condiciones sísmicas de un área concreta.
Las zonas de mayor riesgo están en el sistema
de Boconó, que va del estado de Táchira al estado de Yaracuy; el
sistema Morón San Sebastián, que abarca de la zona norte-central del país y
el sistema de fallas del Pilar en el área norte-oriental de
Venezuela.