RIO DE JANEIRO, 26 abr (Xinhua) -- Un grupo de
investigadores brasileños participó en un estudio internacional que
identificó un gen vinculado a la menopausia precoz, lo que puede abrir
camino para una medicina que trate este mal.
El equipo internacional contó con la participación
de investigadores del Grupo Interdisciplinar de Estudios de la
Determinación y Diferenciación del Sexo (Giedds) de la Universidad
de Campinas (Unicamp), informó hoy este centro académico en su
página en internet.
El pediatra Gil Guerra-Júnior y la genetista Andrea
Trevas Maciel- Guerra, investigadores del Giedds, trabajaron en asociación
con científicos del Instituto Pasteur francés y del London University
inglés.
El equipo internacional descubrió la responsabilidad
del gen NR5A1 en la falla prematura de los ovarios, popularmente conocida
como menopausia precoz y que afecta a casi 1 por ciento de las
mujeres del mundo con menos de 40 años.
El estudio, que exigió más de diez años de
investigaciones y el diagnóstico, mereció una publicación en la más
reciente edición de la revista científica The New England Journal of
Medicine.
Para el proyecto fueron estudiadas cuatro familias
(una brasileña y tres europeas) con casos de insuficiencia de ovarios, así
como otros 25 casos de la enfermedad sin aparente carácter
hereditario.
La familia brasileña analizada procedía del
empobrecido estado de Bahía y llamó la atención de los investigadores por
contar con dos hermanas con problemas genéticos diferentes en su aparato
reproductor.
Una de las hermanas, cuyos padres eran primos, tenía
una ambigüedad evidente por contar con testículos pese a no tener
características masculinas típicas.
La otra hermana tenía genitales femeninos pero no
llegó a desarrollar características sexuales en la pubertad y su ovario
dejó de funcionar aún en la adolescencia.
Un análisis de los cromosomas determinó que la
primera tenía sexo masculino y la segunda femenino.
"Las dos eran mujeres, pero una de ellas había sido
programada para ser hombre y la otra no desarrolló su sexo femenino. Por
ser hijas de padres consanguíneos todo indicaba que era una enfermedad
genética", según Maciel-Guerra.
El caso fue estudiado hace diez años sin solución y
revivido recientemente, cuando el investigador Ken McElreavey, del
Instituto Pasteur, descubrió indicios de que el gen NR5A1 podía ser el
responsable por la menopausia precoz.
Un análisis del material genético de las hermanas
brasileñas, que había sido guardado, verificó que en los dos casos había
mutaciones en ese gen.
Los estudios anteriores habían vinculado el gen al
desarrollo de la gónada masculina (el testículo) y su mutación a problemas
en la producción de las hormonas esteroides.
"El estudio mostró que la alteración de las gónadas
puede ocurrir también en mujeres", según Guerra-Júnior.
Un estudio del Laboratorio de Genética Humana de la
Unicamp demostró que, fuera de dicho gen, ningún otro en el material
genético de las dos hermanas o de sus familiares tenía mutaciones.
"Es común que se diga que si la causa
fue encontrada, entonces es posible contar con un tratamiento. Pero saber
la causa es apenas medio camino andado. Es necesario prudencia y
nuevos estudios para llegar a un tratamiento o cura", concluyó
Maciel-Guerra.