RIO DE JANEIRO, 22 abr (Xinhua) -- El Instituto de
Desarrollo Sustentable Mamirauá de Brasil puso hoy en funcionamiento un
inédito sistema informatizado para rastrear caimanes, cuya caza está
prohibida en el país amazónico.
La iniciativa, divulgada en el sitio
www.mamiraua.org.br/ rastreamentojacare, permitirá controlar, vigilar y
certificar el origen de productos oriundos de los jacarés o caimanes,
especialmente sus pieles, informó hoy el Ministerio de Ciencia y
Tecnología.
Robinson Botero-Arias, investigador del Programa de
Cría y Conservación de Caimanes del Instituto, dijo que con el sistema
esperan contar con una herramienta que fortalezca la cría autorizada
de caimanes en la Amazonia para su comercialización.
El Instituto asesora a varias comunidades que viven
en la reserva ambiental de Mamirauá, en la Amazonia brasileña, y que
tienen autorización para explotar la piel de anfibios criados de forma
sustentable.
Este tipo de sistema permite rastrear los productos
a lo largo de toda la cadena productiva, desde los locales de captura del
animal hasta los locales de venta de los productos.
El sistema funciona como un certificado de origen
que le permite al consumidor tener la garantía de que está adquiriendo un
producto que no amenaza la subsistencia de los animales y cuyo origen es
legal.
Inicialmente servirá para certificar el origen de
los productos elaborados con la piel de los caimanes, pero el Instituto
pretende extenderlo hasta el consumo final.
Para ello necesita acuerdos con las empresas que
detentan las licencias de custodia sobre los productos, para poder tener
informaciones sobre la comercialización de los mismos.
El sistema funciona a partir del número del lacre
que se le asigna a cada piel, con el que se pueden identificar el local en
que el caimán fue capturado, el comprador, el destino del producto y la
asociación comunitaria responsable por la cría del animal.
La caza de caimanes es prohibida en Brasil, pero el
combate al crimen se ha dificultado debido a las licencias que han sido
concedidas a empresas para comercializar pieles de animales de
criaderos.
El Instituto Mamirauá sacrificó en diciembre pasado
253 ejemplares del jacaré-azu (Melanosuchus niger), la mayor especie
brasileña, cuyas pieles serán las primeras en ser rastreadas.
Cada parte del animal comercializada, incluyendo la
piel, fue marcada con un lacre en el que constaba un número específico de
identificación.
La cría de caimanes ha sido promovida como una
alternativa de renta para las comunidades que viven en la reserva
ambiental de Mamirauá.
Pero aún son necesarias investigaciones que
fundamenten la explotación de este recurso, así como estudios sobre la
cadena productiva y la superación de los obstáculos que dificultan la
comercialización de la carne y de la piel de los animales.
El organismo ya cuenta con sistemas
informatizados similares para rastrear pirarucus (un pez amazónico de apetecida carne)
y peces ornamentales procedentes de la misma reserva.