RIO DE JANEIRO, 19 abr (Xinhua) -- Una tecnología
desarrollada en Brasil permite determinar el nivel de contaminación marina
por mercurio y otros metales pesados a través del delfín gris, informó
hoy la Fundación de Apoyo a la Investigación en el Estado de Río de
Janeiro (Faperj).
El cetáceo "Sotalia quianensis" (delfín gris o
costero) comenzó a ser usado como bioindicador luego de que los
científicos descubrieron que acumula mercurio en sus tejidos, precisó la
Faperj, organismo que financió parte del proyecto.
El proyecto permitió medir las concentraciones de
mercurio en locales del litoral brasileño como el estuario del río
Amazonas y la costa norte del estado de Río de Janeiro.
La tecnología para detectar aguas con elevadas
concentraciones de mercurio fue desarrollada por el biólogo Jailson
Fulgencio de Moura, investigador de la estatal Escuela Nacional de Salud
Pública (Ensp).
El delfín gris o costero se concentra en las
regiones costeras y puede ser visto desde el litoral del sureño estado de
Santa Catarina, cerca de la frontera con Uruguay, hasta países de
Centroamérica.
"El delfín gris acumula en su organismo más
substancias contaminantes presentes en el agua que otras especies que
habitan el mismo ecosistema, como los mejillones", explicó De Moura.
El delfín gris está en el tope de la cadena
alimenticia y consume peces que ya han acumulado en su organismo mercurio
o pesticidas organoclorados, indicó.
"El delfín gris se alimenta de calamares, camarones
y peces, especialmente del pez espada, un predador que acumula mercurio
proveniente de otras especies que consume", agregó el investigador.
El mercurio es un material de alto riesgo para la
salud humana y en las mujeres embarazadas puede atravesar la placenta y
provocar daños hepáticos y neurológicos en el feto.
El investigador también optó por escoger al delfín
gris como indicador biológico por tratarse de un animal que se mantiene
siempre en la misma región costera, lo cual facilita el diagnóstico
de salud de los ecosistema.
"El delfín gris habita estrictamente en regiones
costeras y no vive en aguas profundas, apenas en áreas de hasta 50 metros
de profundidad. Este animal no realiza grandes migraciones durante su
vida, por lo que su salud está asociada a las condiciones en las que
vive", agregó De Moura.
En su proyecto para evaluar el grado de
contaminación de dos áreas diferentes, el biólogo analizó muestras de
músculos de 20 delfines grises que habitaban el litoral del estado de Río
de Janeiro y de los de otros 27 presentes en el estuario del río
Amazonas.
Las muestras de los delfines de Río de Janeiro fue
recogida de cuerpos de animales muertos retirados de las playas y las del
estuario del Amazonas de animales capturados accidentalmente en
redes de pescadores.
El estudio permitió concluir que el mercurio
encontrado en los tejidos musculares de los delfines grises en la
desembocadura del Amazonas es inferior a la encontrada en los animales del
litoral de Río de Janeiro.
En los mamíferos del Amazonas fueron hallados
contenidos de mercurio de entre 0,07 y 0,79 microgramos por gramo de
músculo, en tanto que en los de Río de Janeiro el contenido de mercurio
varió de entre 0,2 y 1,66 microgramos por gramo.
"Creíamos que el uso de mercurio por mineros
artesanales en el río Amazonas elevaría el nivel de mercurio en la
desembocadura del río, pero el nivel en esa región fue uno de los menores
reportados entre los mamíferos marinos", destacó De Moura.
Al parecer el mercurio detectado en los delfines
frente a la costa de Río de Janeiro es lanzado al mar por industrias con
plantas en el río Paraíba do Sul.
Pese a los niveles de mercurio detectados en
ambas regiones, los valores no son tan elevados en comparación con los de
otras regiones del mundo, como en algunos países de Asia y Europa, en
el Mediterráneo, o en el Mar del Norte.