LA HABANA, 18 abr (Xinhua) -- Una importante muestra
de arte contemporáneo chino acapara estos días la atención del público en
la X Bienal Internacional de Artes Visuales de La Habana que reúne a
creadores de varios países.
La exposición "China: arte contemporáneo revista",
se exhibe hasta el próximo día 30 en el habanero Centro Hispanoamericano
de Cultura, donde seis artistas chinos, nacidos en las décadas de los
60 y 70 del siglo pasado, exponen diversidad de estilos, tendencias
y discursos.
Conformada por grandes lienzos y fotografías que se
alzan en las paredes de uno de los salones de esa institución cultural
cubana, la muestra trajo a la isla propuestas muy demandadas por las
principales galerías e instituciones dedicadas a la plástica en el
mundo.
Las piezas de Wang Chengyun retratan imágenes de un
colectivo, por medio de figuras fragmentadas y pone a dialogar la
acelerada evolución urbana con sus consecuencias sociales.
En contrapartida con el estilo de Wang están las
propuestas de Chen Bo, quien rinde culto a la cotidianeidad, a la belleza
del personaje común. Largas y expresivas pinceladas distinguen la obra
de este creador, que apela a retratos individuales de sujetos que
pululan en China y parecen salirse del lienzo e integrarse al
público que los observa.
Qiu Xiaofei, otro de los autores, también apuesta
por lo aparentemente ordinario e intenta reflejar, mediante escenas
rescatadas de su infancia, la vida en un país que ha estado marcado
en las últimas décadas por un acelerado desarrollo económico y
social.
Mientras, Xiong Yu explora una figura fantástica,
una criatura andrógina e indiferente al contexto que la envuelve, y a
través de la cual revela una especie de metamorfosis que por momentos
resulta repulsiva.
Las propuestas de Zhou Wenzhong se alejan de la
formación académica típica china, marcada por el realismo social, y
representa la historia de su país a través de seres fantásticos y escenas
de carácter surrealista.
Wang Qinsong utiliza la fotografía como soporte para
reflexionar en torno a China y el mundo. Los escenarios que revelan estas
imágenes son creados por el artista y, en muchos casos distorsionan
la realidad, según comentó Teresa de Arruda, curadora de la muestra.
Este proyecto colectivo, con carácter inédito en
Cuba, fue concebido inicialmente para el Festival Asian Pacific Weeks, de
Berlín, en 2007.
El arte chino tuvo su presentación en esta bienal en
el mismo día de la inauguración, el 28 de marzo, cuando Cai Guoqiang,
conocido como "El artista de la pólvora", tuvo una espectacular
presentación en la apertura de la exposición Punto de encuentro.
Con una cuidada e impresionante pirotecnia, Cai
iluminó la noche habanera a partir de una pieza colocada en una plaza de
la zona colonial de la ciudad, donde trabajó junto al pintor cubano Alexis
Leyva Kcho.
Las presentaciones de los artistas chinos han
recibido una alta afluencia de un público ávido de apreciar proyectos que
se distinguen por su individualidad de estéticas y variedad de
soportes.
La Bienal habanera ha aunado criterios en torno a
un fenómeno como la globalización, que asigna patrones y códigos uniformes
a realidades diferentes, problemática que lacera la identidad de
los pueblos y a la que no han estado ajenos los artistas chinos.