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Acogen flexibilización de ajuste fiscal en Brasil
  17.04.2009 Actualizado a las 09:35:46
 

    RIO DE JANEIRO, 16 abr (Xinhua) -- La decisión del gobierno  brasileño de flexibilizar su severa y ya antigua política de ajuste  fiscal tuvo una buena acogida en el mismo mercado que hace siete  años le exigió al ahora presidente Luiz Inácio Lula da Silva un  claro compromiso con ese ajuste. 

     Según economistas, el mercado considera que el sacrificio en el  ajuste fiscal que Brasil practica desde 1997 se justificó ahora por  la gravedad de la crisis global y por la necesidad de que el  gobierno pueda aumentar sus gastos y aplicar una política  anticíclica. 

     En 2002, cuando las encuestas daban como favorito a Da Silva para  los comicios, éste suscribió una carta comprometiéndose con el  ajuste fiscal para tranquilizar a los mercados, por la fuga de  capitales extranjeros y una subida del dólar a niveles sin  precedentes. 

     Esa política con la que se comprometió Da Silva entonces  tranquilizó a los mercados, pese a la llegada al poder de un ex  líder sindical, finalmente comenzó a ser flexibilizada con los  anuncios hechos por el gobierno el pasado miércoles. 

     En una rueda de prensa que prácticamente pasó inadvertida en la  Bolsa de Valores de Sao Paulo, el ministro brasileño de Hacienda,  Guido Mantega, anunció la reducción de la meta de superávit fiscal  que se impuso el gobierno para éste y el próximo año. 

     De acuerdo con Mantega, el gobierno ya no hará enormes esfuerzos  para cerrar este año con un superávit fiscal primario equivalente al  3,8 por ciento del producto interior bruto (PIB), ya que su nueva  meta es del 2,5 por ciento del PIB. 

     De la misma forma, la meta para el superávit fiscal en 2010  también dejará de ser el 3,8 por ciento del PIB y fue reducida al 3, 3 por ciento del PIB. 

     El superávit primario, diferencia entre los ingresos y los gastos  del Estado sin tener en cuenta lo destinado al pago de intereses de  deuda, es el ahorro que el gobierno realiza para garantizar el  cumplimiento de sus compromisos y el pago cumplido de la deuda. 

     El ministro atribuyó la decisión a la necesidad de libertar más  recursos para inversiones en momentos en que los ingresos del  gobierno disminuyen como consecuencia de la desaceleración económica  provocada por la crisis global. 

     "Estamos adaptando nuestras cuentas a una nueva coyuntura de  menor recaudación y de aumento de algunos gastos considerados  imprescindibles", explicó el ministro de Planificación, Paulo  Bernardo, en la misma rueda de prensa. 

     Además de la menor recaudación por la caída de la producción  industrial como consecuencia de la crisis, el gobierno ha elevado su  renuncia fiscal y sus gastos en sectores como infraestructura y  habitación para impulsar los sectores más castigados. 

     "En este momento necesitamos hacer una política anticíclica para  impulsar la economía (mediante el aumento de los gastos públicos)",  agregó Mantega. 

     Para liberar más recursos para inversiones, la meta para el  superávit fiscal del gobierno central brasileño este año ya no será  del 2,15 por ciento del PIB sino del 1,40 por ciento del PIB. 

     La meta de esfuerzo fiscal de los gobiernos regionales y  municipales fue reducida desde el 0,95 hasta el 0,90 por ciento del  PIB. 

     Por su parte, la meta de superávit para las empresas estatales ya  no será del 0,7 por ciento del PIB sino del 0,5 por ciento del PIB. 

     De esta forma el gobierno excluyó a la petrolera brasileña  Petrobras, controlada por el Estado, de su obligación de ayudar al  Estado a alcanzar un superávit fiscal. 

     Sin las amarras, Petrobras tendrá a disposición este año 15.000  millones de reales (6.818,2 millones de dólares) extras para sus  inversiones y una cifra un poco mayor en 2010. 

     De acuerdo con Mantega, como el PIB de este año sumará cerca de 3, 092 billones de reales (unos 1,4 billones de dólares), el Gobierno  tendrá a su disposición unos 24.736 millones de reales (unos 11.243, 6 millones de dólares) para gastos extras. 

     Todos esos recursos, agregó, serán usados en inversiones que  pueden beneficiar diversas cadenas productivas, mejorar la calidad  de la infraestructura nacional, elevar la competitividad del país y,  enúltimas, estimular el crecimiento económico en medio de la crisis. 

     Según diferentes analistas, los anuncios no provocaron  turbulencias en la bolsa de Sao Paulo debido a que el mercado  considera positivo que el gobierno practique una política fiscal  anticíclica este año y que aumente sus gastos para estimular la  economía. 

     Las pocas críticas escuchadas hasta ahora partieron de quienes  consideran que el gobierno ha aumentado más los gastos corrientes  del sector público, es decir los destinados a la nómina y a  sustentar el Estado, que los realmente destinados a inversiones. 

     Pero ese temor fue atenuado por el convencimiento de que, como la  mayoría de los recursos liberados son para inversiones de Petrobras,  los gastos serán destinados a los proyectos de la estatal para  comenzar a explotar las gigantescas reservas de hidrocarburos que  descubrió en aguas profundas en el océano Atlántico. 

     "El gobierno ya venía dando señales de que quería un superávit  primario menor y el anuncio se produjo en un momento dramático",  según Roberto Padovani, economista del banco WestLB de Sao Paulo. 

     Para el consultor fiscal Amir Khair, el gobierno tiene espacio  para realizar un sacrificio en su ajuste fiscal debido a que, como  viene reduciendo las tasas de interés, consiguió reducir tanto el  valor de su deuda como lo que paga en intereses, y ya no necesita  ahorrar tanto para cumplir esos compromisos. 

     "Si no hay nada que pueda provocar un deterioro en la deuda y es  posible aumentar las inversiones, entonces se trata de algo positivo" , indicó el presidente de la Confederación Nacional de la Industria,  Armando Monteiro Neto. 

     "En lugar de mantener los recursos guardados, Petrobras podrá  transformarlos en inversiones productivas, lo que generará capacidad  de pago de la deuda en el futuro", dijo por su parte el presidente  de la petrolera estatal, José Sergio Gabrielli.