XI'AN, 14 abr (Xinhua) -- Un historiador y académico
chino está refutando la interpretación moderna del ejército de
terracota del Primer Emperador, afirmando que las figuras serían sirvientes
y guardaespaldas, y no guerreros, como cree la mayoría de la
gente.
"Las figuras de arcilla deben ser interpretadas como
copias de los guardianes y sirvientes del emperador", dice Liu Jiusheng,
profesor asociado de historia de la Universidad Normal de
Shaanxi. "La forma en que están distribuidos en las fosas, con carrozas y
caballos, es propia de grandiosas ceremonias con la presencia del
emperador", sostiene.
Mucha gente cree que el ejército, de unos 2.200 años
de antigüedad y sepultado alrededor del mausoleo del primer
emperador de la dinastía Qin, ubicado a unos 35 kilómetros al este de la
ciudad de Xi'an, tendría la "misión" de ayudar a éste a gobernar en
el más allá. Tanto para el común de los chinos como de los extranjeros
interesados en el tema, las figuras son conocidas como "los guerreros y
caballos de terracota".
Liu, un experto en la historia Qin (221-207 a.C.), y
quien ha venido estudiando el hallazgo durante más de 20 años, ha
descartado esa hipótesis.
"Enterrar guerreros de terracota en mausoleos
imperiales va en contra de las tradiciones chinas, tradicionalmente los
chinos valoramos la paz en la vida que hay después de la muerte",
dice.
En un artículo publicado este mes sobre sus
investigaciones, Liu asegura que lo más probable es que las estatuas de
arcilla hayan sido moldeadas a partir de funcionarios de la corte
imperial, sirvientes y guardaespaldas, todos los cuales eran personas de un
alto estatus social. "Hombres de origen humilde o soldados
ordinarios no podrían haber llegado a estar tan cerca del emperador,
ni siquiera en su mausoleo", argumenta.
El "ejército" fue sepultado cerca de la entrada
principal del mausoleo, lugar que estaba vedado para la gente del común.
Sólo los funcionarios de más alto nivel, los guardaespaldas y los
servidores más cercanos del gobernante podían estar allí, continúa el
experto.
La altura promedio de las figuras es de 1,90 metros,
una talla muy superior a la de los chinos del pasado e incluso de los de
hoy en día. "La gente común y corriente no era tan alta. Es probable
que (los escultores) los hayan elaborado más altos (deliberadamente)
con el fin de mostrar su estatus", sostiene.
El argumento de Liu no goza todavía de gran
aceptación, pero ofrece un nuevo ángulo para estudiar a los terracotas,
dice el profesor Duan Qingbo, un reconocido historiador de la Universidad
de Noroeste, ubicada en Xi'an, capital de la septentrional provincia
de Shaanxi.
"Han pasado 35 años desde cuando fueron descubiertos
los guerreros de terracota y aún estamos explorando nuevas áreas y
perspectivas (sobre ellos)", asegura Duan.
El ejército fue descubierto en el distrito de
Lintong, cerca de Xi'an, en 1974 por unos campesinos que estaban cavando un
pozo para obtener agua. Fueron halladas más de 1.000 figuras de tamaño
natural, las cuales, de acuerdo con la explicación más difundida
hasta hoy, representan una armada imperial de funcionarios,
arqueros, músicos, caballos y carrozas. No hay dos figuras
idénticas, cada una de las estatuas, de color arena, tiene una
expresión facial y un peinado diferentes, por lo que se cree que los
artesanos las moldearon tomando como base a seres humanos reales.
El hallazgo, que hace parte de la lista
de patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO desde diciembre de
1987, ha convertido a Xi'an en una de las atracciones turísticas
más importantes del país.