LA HABANA, 13 abr (Xinhua) -- El ex presidente
cubano Fidel Castro aseguró hoy que su país "ha resistido y resistirá", al
comentar la decisión del gobierno de Estados Unidos de levantar
algunas restricciones sobre Cuba pero mantener el bloqueo
económico.
La administración del mandatario estadounidense
Barack Obama anunció este lunes la decisión de levantar las prohibiciones
a los cubano-americanos para que visiten a sus familiares en la isla y
les envíen remesas.
También dio instrucciones con vistas a permitir el
flujo libre de información entre la nación caribeña y el resto del mundo,
y facilitar la entrega de recursos humanitarios enviados
directamente al pueblo cubano.
En un extenso artículo intitulado "Del bloqueo no se
dijo una palabra", escrito este lunes a las 18:12 hora local, Castro dijo
que se trata del "alivio de algunas odiosas restricciones" impuestas
por el gobierno de George W. Bush en 2004 para provocar un cambio de
gobierno en la isla.
El líder de la Revolución cubana, de 82 años y
alejado de la vida pública desde que en julio de 2006 sufrió una severa
enfermedad intestinal, señaló que el cerco "es la más cruel de
las medidas" y constituye una política "genocida".
Recordó que el "influyente" senador republicano
Richard Lugar, junto a otros congresistas de su partido y demócratas, son
partidarios de eliminar el bloqueo establecido, de manera oficial, en
1962.
"Están creadas las condiciones para que Obama emplee
su talento en una política constructiva que ponga fin a la que ha fracasado
durante casi medio siglo", dijo.
Acerca de la V Cumbre de las Américas que sesionará
el próximo fin de semana en Puerto España, Trinidad y Tobago, expresó que
"ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes
latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo".
Castro puntualizó que "nuestro país que ha resistido
y está dispuesto a resistir lo que sea necesario, no culpa a Obama de
las atrocidades cometidas por otros gobiernos de Estados Unidos".
Agregó que la ínsula "no cuestiona tampoco su
sinceridad y sus deseos de cambiar la política y la imagen de Estados
Unidos. Comprende que libró una batalla muy difícil para ser electo, a
pesar de prejuicios centenarios".
Tras aseverar que Cuba "no extenderá jamás sus
manos pidiendo limosnas", enfatizó que el país "seguirá adelante con la
frente en alto, cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y
el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama
los Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o
un ciudadano negro".