Por el corresponsal Pan Guojun de Xinhua
MEXICO, 13 abr (Xinhua) -- La Quinta Cumbre de las
Américas, que se va sostener el 17 de abril en Trinidad y Tobago, espera
la asistencia de líderes de 34 países y va a tener como tema "Asegurar
el futuro de nuestros ciudadanos promoviendo la prosperidad humana,
la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental".
Medios de comunicación de países latinoamericanos
consideran que la cumbre de tres días será muy significativa para el
desarrollo futuro de las relaciones estadounidense-latinoamericanas.
OBAMA MANTIENE UN BAJO PERFIL
En contraste con su predecesor George W. Bush, el
presidente estadounidense Barack Obama ha mantenido un bajo perfil sobre
la cumbre. Aún se esperan sus comentarios sobre si se reanudarán las
conversaciones, suspendidas desde 2003, sobre el establecimiento de
un Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Obama declaró a mediados de febrero que no emitiría
una política ni haría un comentario y que sólo asistiría a la cumbre a
escuchar las opiniones y propuestas de los líderes de los países
latinoamericanos.
El presidente expresó el deseo de que en la cumbre
exista una atmósfera de "dignidad, igualdad y respeto mutuo" entre él y
sus homólogos latinoamericanos.
Durante una visita a Amércia Central y del Sur, el
vicepresidente estadounidense, Joe Biden, dijo el 28 de marzo en Santiago,
capital de Chile, que "ya terminó la era en que Estados Unidos ordenaba
unilateralmente, la era en que sólo hablábamos y no escuchábamos".
Biden dijo que se espera que Estados Unidos coopere y dialogue con
América Latina.
Biden hizo la visita de cinco días para preparar la
participación del presidente Obama en la cumbre.
Las conversaciones para el establecimiento del ALCA
comenzaron en la Primera Cumbre de las Américas sostenida en 1994 en
Miami, Estados Unidos, en la cual 34 líderes aprobaron una resolución para
empezar las negociaciones.
Las negociaciones se suspendieron en 2003, cuando
Brasil y Argentina exigieron que el acuerdo estipulara la eliminación de
los subsidios agrícolas estadounidenses, el acceso efectivo a mercados
extranjeros y una mayor consideración hacia las necesidades y
sensibilidades de sus miembros.
La cumbre pasada se sostuvo en Mar del Plata,
Argentina, en noviembre de 2005. Antes del encuentro, Bush declaró que las
conversaciones sobre el ALCA debían reanudarse.
Pero la propuesta fue rechazada por miembros del
Mercado común del Sur (Mercosur) y por Venezuela.
El líder venezolano, Hugo Chávez, describió al ALCA
como un "instrumento del imperialismo". Además, acusó a Estados Unidos de
obligar a otros países americanos a firmar el acuerdo.
La cumbre concluyó sin progreso y las relaciones
entre Estados Unidos y América Latina se enfriaron.
FLEXIBILIZAN ACTITUD HACIA WASHINGTON
Desde los ataques terroristas del 11 de septiembre
en Estados Unidos, la preocupación de la administración Bush se centró en
la guerra contra el terrorismo y prestó menos atención a los países
latinoamericanos, lo que causó un alejamiento en las relaciones.
Las relaciones de Estados Unidos con Venezuela y con
Bolivia se deterioraron a tal grado que los dos países latinoamericanos
expulsaron a los embajadores estadounidenses y Estados Unidos a los
dos latinoamericanos.
Chávez fundó la Alternativa Bolivariana para las
Américas con el fin de desafiar el ALCA. Además, se fundó otra
organización, la Comunidad Sudamericana de Naciones, a través de la
promoción del presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.
Actualmente, pocos países latinoamericanos muestran interés en el
ALCA.
Sin embargo, algunos líderes latinoamericanos han
adoptado una actitud conciliatoria hacia la próxima cumbre. "Estamos en un
continente democrático y pacífico y Estados Unidos debe observar la
producción y desarrollo, no sólo el tráfico de drogas y el crimen
organizado", dijo Lula durante una visita a Washington en febrero.
El 4 de febrero, Chávez dijo: "Deseamos lograr un
reacercamiento en cualquier momento. Tenemos intención de regresar al
nivel de relaciones que teníamos con el ex presidente Bill Clinton, las
cuales, aunque no erán fáciles, eran tolerantes".
El ex presidente de Cuba Fidel Castro también
expresó su deseo de restablecer relaciones normales con Estados Unidos
cuando recibió a una delegación de congresistas estadounidenses que visitó
Cuba a principios de este mes.
De acuerdo con medios de comunicación
latinoamericanos, Obama cambiará la política aplicada durante la
administración Bush hacia la región porque durante su campaña presidencial
expresó su deseo de mejorar las relaciones. Desde que asumió la
presidencia, Obama también ha adoptado algunas medidas para distender las
relaciones con Cuba.
OPORTUNIDADES Y DIFICULTADES
El tema de la próxima visita de Obama no está
relacionado estrechamente con las situaciones económica y política
actuales de los países latinoamericanos frente a la crisis
financiera.
Se espera que las discusiones se centren en las
causas de las crisis financiera y económica mundiales y en las medidas
para reanudar el crecimiento económico.
La administración Obama está enfrentando la crisis
con la introducción de medidas de estímulo económico, con el incremento de
la inversión gubernamental y con la promoción de la demanda interna.
Sin embargo, la mayoría de los países
latinoamericanos, incluidos Brasil y Argentina, considera que Estados
Unidos debe reformar sus políticas económicas y su sistema financiero, así
como reforzar la supervisión de su mercado financiero.
Los países latinoamericanos desean que Estados
Unidos incremente las importaciones de la región para frenar el
proteccionismo que ha estado surgiendo. Muchas economías de países
latinoamericanos dependen fuertemente de Estados Unidos.
El comercio con Estados Unidos constituye cerca de
50 por ciento del volumen de comercio total de la región. Muchos líderes
latinoamericanos esperan encontrar una forma efectiva de abordar
junto con el presidente Obama la crisis financiera y económica.
El asunto cubano también podría ser un punto
importante durante la cumbre. Varios países latinoamericanos han estado
demandando que Estados Unidos ponga fin a su embargo comercial contra
Cuba, porque su estatus como miembro legítimo en la Organización de
Estados Americanos (OEA) fue suspendido por Estados Unidos en 1962. El
gobierno venezolano dijo recientemente que la cumbre próxima no
podrá evitar el asunto cubano y que su comunicado final debe incluir
una referencia clara y razonable al respecto.
Los analistas consideran que como el
Partido Demócrata estadounidense generalmente ha prestado más atención a
las relaciones con América Latina en comparación con el
Partido Republicano, durante la cumbre Estados Unidos podría mejorar
sus relaciones con la región, incluidos Venezuela y Bolivia, a
través del diálogo.