RIO DE JANEIRO, 10 abr (Xinhua) -- El número de
trabajadores en la industria de Brasil se redujo 5,3 por ciento desde
octubre pasado, como consecuencia de la crisis económica global, según un
estudio difundido por el Instituto Brasileño de Geografía y
Estadística.
En febrero último el nivel de empleo en las fábricas
disminuyó 1, 3 por ciento frente a enero y 4,2 por ciento en relación al
mismo mes del año pasado, en una tendencia que según los analistas tiende
a agravarse en los próximos meses.
En este último caso se trata de la mayor caída desde
que este indicador comenzó a ser medido en 2001.
La Federación de las Industrias del Estado de Sao
Paulo (FIESP) emitió en marzo pasado un alerta cuando divulgó que las
fábricas de ese estado, el más rico e industrializado de Brasil, recortó
236.500 puestos de trabajo entre octubre de 2008 y febrero de 2009.
Dicha cifra equivale a 8,5 por ciento de los 2,35
millones de empleos que tuvo el sector industrial de Sao Paulo en
septiembre.
"Si la política económica del gobierno no reacciona
en forma más rápida y eficaz para recuperar el crédito y el ánimo de los
consumidores, el empleo industrial de Brasil podrá sufrir un fuerte
revés en 2009", según un análisis divulgado esta semana por el
Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (IEDI) de la
Universidad de Sao Paulo.
"Los datos divulgados por el IBGE indican una
continuidad en la trayectoria descendente del nivel de personas ocupadas
por el sector industrial, lo cual puede proseguir en los próximos meses",
agregaron los analistas de la universidad más prestigiosa del país.
Los trabajadores de las fábricas brasileñas han sido
los más perjudicados por la crisis global, que agotó el crédito, retrajo
la demanda internacional y aumentó el proteccionismo.
Con la demanda en los mercados externos en fuerte
bajada y el temor de los consumidores brasileños a endeudarse en tiempos
de crisis, las fábricas adoptaron diferentes medidas para adecuar su
producción a la nueva realidad de la demanda.
Numerosas industrias suspendieron turnos de
producción, paralizaron plantas, redujeron sus ritmos y jornadas de
trabajo, concedieron vacaciones colectivas a sus trabajadores y, ahora en
mayor número, despedieron a miles de empleados.
De acuerdo con el IBGE, las industrias comenzaron a
despedir más trabajadores que los que contrataban en octubre, cuando el
nivel de empleo se redujo 1,3 por ciento frente a septiembre.
La reducción de los puestos de trabajo prosiguió en
los meses siguientes,1,9 por ciento en noviembre, 0,6 en diciembre, 0,1 en
enero y ahora 1,3 en febrero.
Con la caída de febrero se cumplieron cinco meses
consecutivos de reducción de los puestos en las industrias.
El caso más grave fue el del fabricante de aviones
Empresa Brasileña de Aeronáutica (Embraer), que en febrero anunció el
despido de 4.200 empleados, 20 por ciento de toda su nómina.
"El ajuste de la producción industrial ha sido lento
y está muy lejos de recuperar los niveles del año pasado.
Consecuentemente, aún podrá influir negativamente en el empleo a lo largo
de este semestre" , según los economistas del IEDI.
Esto significa que las industrias disminuyeron con
más fuerza su producción que su número de trabajadores, con lo cual aún
tienen espacio para reducir el número de empleados y adecuarlo a la baja
producción.
Mientras que el número de empleados en febrero era
4,2 por ciento inferior al del mismo mes del año pasado, la producción de
las industrias brasileñas en febrero era en 17 por ciento menor que la
de febrero de 2008.
Lo más grave es que el aumento de los despidos no se
limita sólo a algunos sectores industrializados, sino que es
generalizado.
En octubre los sectores más afectados eran los que
dependían significativamente de las exportaciones, como la minería, la
siderurgia y la producción de automóviles.
Durante febrero, en cambio, se registró una
reducción del nivel de empleo en 13 de los 18 sectores analizados por el
IBGE, en comparación con el mismo mes del año pasado.
Las mayores caídas las sufrieron los sectores de
confecciones (8, 9 por ciento), calzados y artículos de cuero (9,6 por
ciento) y madera(14,8 por ciento).
Las cifras del IBGE coincidieron con las divulgadas
hace dos días por la Confederación Nacional de la Industria, la patronal
del sector.
De acuerdo con la Confederación, las ventas de las
fábricas en el primer bimestre del año cayeron 10,9 por ciento frente al
mismo período de 2008 y el nivel de empleo en las plantas bajó 0,9 por
ciento en la misma comparación.
En ambos casos fue la mayor caída desde que ese
indicador comenzó a ser medido en enero de 2003.
Según los industriales, el nivel de uso de la
capacidad instalada de la industria cayó en enero a 77,8 por ciento y se
mantuvo en ese porcentaje en febrero, su menor nivel desde julio de
2003.
En octubre pasado, cuando Brasil comenzó a sentir
con fuerza los efectos de la crisis internacional, las fábricas brasileñas
operaban al 83,1 por ciento de su capacidad instalada de producción.
Más grave aún es que los industriales admiten que
los despidos pueden continuar en los próximos meses.
Según una consulta realizada por la FIESP, 47 por
ciento de 586 industriales del estado de Sao Paulo recortaron personal
desde octubre pasado, mientras que 38 por ciento admitió que estudia
nuevos despidos para ajustar su nómina.
El porcentaje de empresas que pretende promover más
despidos es mayor entre las que ya despidieron (56 por ciento) que entre
las que no lo hicieron (20 por ciento).
Las posibilidades de que la industria aumente las
contrataciones no son grandes, ya que las previsiones de los economistas
de los bancos privados para el sector industrial este año no son nada
positivas.
Los economistas estiman que la producción de
la industria brasileña se reducirá 3,06 por ciento este año, lo cual a su
vez provocará una retracción en la economía brasileña de 0,19 por
ciento en 2009.