BEIJING, 7 abr (Xinhua) -- Un artículo publicado hoy
bajo el nombre de Yi Duo desaprobó las opiniones del XIV Dalai Lama sobre
el pasado del Tíbet, especialmente sobre la rebelión de 1959 y sobre
dos convenciones entre el gobierno local tibetano y la India
británica.
El XIV Dalai Lama habló sobre un "levantamiento
pacífico" en 1959 nuevamente en un discurso pronunciado el 31 de marzo,
pero bastantes testimonios de testigos, documentos escritos y en video han
demostrado la "naturaleza violenta" de la rebelión, dice el autor
del artículo.
El Dalai Lama no negó la violencia en la rebelión de
1959 en sus memorias y discursos entre las décadas de los 50 y de los 70
del siglo pasado. Fue hasta la década de los 80, especialmente después
de que se le otorgara el Premio Nobel de la Paz, que empezó a negar
la violencia en los movimientos de "independencia del Tíbet", dice
el artículo.
Esto se debió a que "él sabía que su capital
político y sus principios de no violencia perderían su base si era
involucrado en cualquier tipo de violencia", agrega el artículo.
"Fue correcto que él se mantuviera al margen de la
violencia, pero encubrir la violencia que ya ocurrió no ayudará y sólo se
convertirá en una prueba de hipocresía".
El articulista señala que el Dalai Lama se
crontradijo a sí mismo cuando habló de víctimas entre los tibetanos en la
rebelión de 1959.
En el discurso del 31 de marzo, él dijo que "más de
20.000 personas inocentes" murieron "en sólo dos días" durante la
rebelión. Sin embargo, apenas medio mes antes, en su discurso del 10 de
marzo dijo que "hasta 10.000" personas murieron en "los siguientes meses".
Sin embargo, agrega el artículo, durante los
discursos previos del Dalai Lama desde 1960 y hasta el 10 de marzo, las
víctimas siempre habían sido calculadas en "varios miles".
Lo que es más escandaloso es la mentira de que
"87.000 tibetanos" murieron "de marzo de 1959 a septiembre de 1960 en
Lhasa", como dijo a un reportero polaco el 4 de abril de 2007.
El artículo dice que el Dalai Lama atribuyó esa
cifra a un "oficial chino", pero no identificó al supuesto oficial.
Además, la cifra es irracionalmente alta porque la población de Lhasa era
de sólo 37.000 en la década de los 50, de acuerdo con el propio sitio
de internet oficial del grupo del Dalai Lama. Incluso si se
agregaran los cerca de 10.000 miembros del ejército tibetano y las
fuerzas rebeldes, la cifra combinada seguiría estando muy por debajo
de los "87.000 muertos", como afirmó.
El autor del artículo también está en descuerdo con
el Dalai Lama sobre dos convenciones firmadas entre el gobierno tibetano
local y la India británica, la "Convención de Lhasa" y la "Convención
Simla".
En su discurso del 31 de marzo, el Dalai Lama puso a
las dos convenciones como ejemplos de las estrechas conexiones políticas
entre el Tíbet y la India.
Pero los tratados son evidencias de los intentos
británicos de agredir al Tíbet que era parte de China, dice el
artículo.
La "Convención de Lhasa" fue alcanzada después de
que un ejército comandado por británicos invadiera el Tíbet a fines de
1903, ocupara Lhasa en agosto de 1904 y obligara al XIII Dalai Lama a
huir.
Representantes tibetanos fueron obligados a firmar
el tratado, pero el entonces ministro permanente en el Tíbet, nombrado por
el gobierno central en Beijing para supervisar los asuntos tibetanos,
se rehusó a firmarlo, dejándolo sin efecto.
Una situación similar ocurrió en la reunión en Simla
(ahora Shimla) en la India bajo el régimen colonialista británico entre
1913 y 1914.
En la reunión, funcionarios británicos alcanzaron un
acuerdo con representantes del gobierno local tibetano: la parte británica
obligaría al gobierno central de China a aceptar la "independencia"
del Tíbet y a entregar cerca de un millón de kilómetros cuadrados de
tierra de provincias vecinas del Tíbet. A cambio, el Tíbet cedería
90.000 kilómetros cuadrados de terrenos fronterizos a la India
británica, basada en la Línea McMahon que fue trazada por la parte
británica en la reunión.
El acuerdo fracasó porque el representante del
gobierno central se rehusó a firmarlo en la reunión.
En varias ocasiones recientemente, el XIV Dalai Lama
dijo abiertamente que la Línea McMahon es legal, dice el artículo, y
agrega que estas acciones pueden ser consideradas intentos por
buscar legitimidad para su argumento de que el Tíbet era un país
soberano cuando se sostuvo la reunión Simla.
"Durante las conversaciones con el gobierno
central, los representantes privados (del Dalai) pidieron que se archivara
la cuestión de si el Tíbet era o no parte de China en la historia.
Creo que existe un truco aquí", dice el articulista. "Si el
gobierno central aceptara esa condición, eso significaría que el Tíbet
firmó la 'Convención Simla' como un país soberano y que la Línea
McMahon es legal. Es por eso que nunca debemos comprometernos sobre
esta cuestión en ningún momento y en ninguna ocasión".