PRAGA, 4 abr (Xinhua) -- El presidente de Estados
Unidos, Barack Obama, se encuentra en Europa realizando una gira por
cinco países, y todo el mundo está pendiente de si en esta visita se
redefinirán las relaciones transatlánticas.
Sin embargo, un experto en relaciones
internacionales asentado en Bruselas afirma que la "base de la política"
de la Casa Blanca con respecto a las relaciones con Europa no ha cambiado
desde que Obama asumiese el cargo.
"La música ha cambiado completamente en su forma de
gestionar las relaciones transatlánticas. Los europeos admiran a Obama,
les gusta y creen que es fácil hablar con él", afirmó Stanley
Crossick, ex presidente del Centro Europeo de Política, un centro de
estudios internacionales con sede en Bruselas, en un correo
electrónico enviado a Xinhua.
"Sin embargo, esto no significa necesariamente que
la base de su política haya cambiado", destacó Crossick.
Obama llegó a Europa a principios de esta semana
para su primera gira europea desde que asumiera la presidencia de EEUU.
Su viaje incluye la cumbre del Grupo de los 20, la cumbre de la OTAN
y la cumbre de EEUU y la Unión Europea (UE). La nueva cara de EEUU ha
tenido una muy buena acogida en Europa.
Crossick declaró que la elección de Obama fue un
"hito histórico" y que su viaje a Europa fue "presentado como un hito
histórico". Sin embargo, el experto destacó que el que el viaje sea
un "hito histórico" para las relaciones transatlánticas "dependerá no de
las palabras y los comunicados sino de si hay o no un entendimiento mutuo
y un acuerdo de acción".
"Esto dependerá en cierta medida de hasta qué punto
habla Europa con una sola voz, y de que no haya un transfondo de Europa
continental contra mundo anglosajón", añadió.
Sobre las relaciones con Rusia, Crossick dijo que
hay diferentes opiniones dentro de la EU sobre cómo tratar con las
principales potencias.
La canciller alemana, Angela Merkel, está a favor de
crear una nueva alianza con Rusia en lugar de enfrentarse a ella, pero el
Reino Unido y ciertos países del este de Europa tienen
"dificultades" con Rusia, especialmente por el asunto del programa de
defensa antimisiles, recordó Crossick.
Uno de los principales objetivos de Obama en su
actual gira será intentar "vender" su nueva estrategia para Afganistán a
sus aliados europeos, pero "el problema es que los europeos no creen
que la política de Obama en Afganistán pueda tener éxito", apostilló
Crossick.
"Ninguna política para Afganistán podrá tener éxito
sin una política exitosa para Pakistán. Y no hay apoyo popular para
enviar más soldados jóvenes a morir allí. Obama es consciente de esto, y
querrá probablemente compensar eso con fuerzas de mantenimiento de la
paz y fondos", añadió.
Con respecto a la energía y el cambio climático, que
son los puntos fuertes de la cumbre EEUU-UE que se celebrará en Praga el
domingo, Crossick declaró que las posturas de Washington y de
Bruselas son más cercanas ahora.
"Hay un amplio acuerdo entre EEUU y la UE sobre el
cambio climático. (La secretaria de Estado de EEUU Hillary) Clinton
confirmó cuando estuvo en Europa que la administración Obama está
comprometida a llevar la cooperación EEUU-UE a un nuevo nivel,
especialmente en lo relacionado con el cambio climático y la actual
crisis económica", dijo Crossick.
"También prometió el apoyo de EEUU a las iniciativas
de la UE para crear un único mercado de energía y para diversificar el
suministro de gas", añadió el experto.
Sin embargo, Crossick destacó que las disputas
comerciales a través del Atlántico "seguirían como siempre", ya que el
mayor problema es el proteccionismo.
"La mayoría de los líderes lo evitan (el
proteccionismo) en la retórica y lo apoyan en la práctica", aseguró.
Crossick calificó a Obama de "multilateralista
americano al modo de Clinton, no al modo europeo", y eso es porque "sigue
siendo excepcionalista americano".
"También tiene que soportar las presiones de los
votantes en EEUU", añadió.
Mirando hacia el futuro, Crossick opina que la causa
para mayor disputa entre EEUU y Europa podría provenir de Oriente
Medio.
"Probablemente la mayor zona de desacuerdo será
la política con respecto a Oriente Medio, empezando con el conflicto
entre Israel y los palestinos", concluyó.