BEIJING, 1 abr (Xinhua) -- La cumbre entre el
presidente de China, Hu Jintao, y su homólogo estadounidense, Barack
Obama, presidentes del mayor país en vías de desarrollo y del mayor país
desarrollado respectivamente, se celebró en un momento muy apropiado
y tiene una importancia especial en estos momentos en el que el mundo se
encuentra estancado en la peor crisis económica en décadas.
En los preámbulos de la cumbre del Grupo de los 20
(G20) en Londres, Hu y Obama celebraron su primera reunión el miércoles,
en la que se centraron en medidas para hacer frente a la devastadora
crisis financiera internacional. UNA REUNION EN EL MOMENTO
ADECUADO
Muchos observadores opinan que la reunión tuvo lugar
en el momento adecuado, poco después de que Obama asumiese la
presidencia, y las relaciones sino-estadounidenses están a punto de
embarcarse en un nuevo comienzo.
"Es una señal positiva para China y para EEUU tener
un mejor comienzo bajo la administración de Obama, en comparación con los
primeros mandatos de los expresidentes Bill Clinton y George W.
Bush", dijo Pei Minxin, director del programa de China de la
Fundación Carnegie para la Paz Internacional.
"En general, las relaciones bilaterales se han
llevado a cabo de manera estable, a pesar de que ha habido algún
contratiempo desde la toma de posesión del presidente Obama en enero",
añadió.
"Evidentemente, ambas partes tienen una gran
voluntad de impulsar un estable desarrollo de los lazos bilaterales [...],
y un importante indicador de esto es la visita a China de la
secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, en febrero",
declaró.
Como máxima diplomática de EEUU, Clinton acuñó la
declaración de que "las relaciones bilaterales entre EEUU y China serán
las más importantes del mundo en el siglo XXI".
Además, reiteró el apoyo de su país a la política de
una sola China y su adherencia a los tres comunicados conjuntos entre
EEUU y China, así como su respaldo a la mejora de las relaciones
entre ambos lados del estrecho de Taiwan.
Los analistas destacan que, en estos momentos en que
la economía mundial está cayendo en espiral, la cumbre entre China y
EEUU no sólo es beneficiosa para los dos países, sino que también
está entre los intereses de otros países.
Citando las palabras de Clinton, Jin Canrong,
profesor y decano en la Escuela de Estudios Internacionales de la
Universidad Popular de China, afirmó que China y EEUU deben trabajar codo
con codo, ya que están "en el mismo barco."
"Incluso aunque las dos partes tengan que luchar
para solucionar sus diferencias, deben esperar hasta que hayan cruzado
el río juntos", dijo Jin. UNA REUNION DE NOTABLE
IMPORTANCIA
La reunión entre Hu y Obama ofrecerá una oportunidad
a los dos líderes para conocerse mejor el uno al otro y contribuir a que
se refuerce la cooperación bilateral.
Haciéndose eco de los comentarios de Jin, Pei, de la
Fundación Carnegie, agregó que el hecho de que los dos presidentes forjen
una relación personal y laboral puede ayudar a resolver diferencias
y problemas en las relaciones bilaterales.
La gente tiene puestas unas grandes expectativas en
que las relaciones entre China y EEUU tendrán un buen comienzo y seguirán
creciendo establemente bajo la administración de Obama y teniendo en
cuenta que las relaciones se desarrollaron bien durante la segunda
administración de Bush, dijo Zhang Guoqing, un importante investigador del
Instituto de Estudios Americanos de la Academia china de Ciencias
Sociales.
"En estas circunstancias, los dos líderes
reafirmarán los resultados logrados en las relaciones bilaterales y
debatirán cómo seguir desarrollando la cooperación", indicó Zhang.
La reunión "refleja la evolución de las bases de las
relaciones entre EEUU y China, declaró el profesor David M. Lampton,
director del Departamento de Estudios Chinos en la Escuela de Estudios
Internacionales Avanzados de la Universidad John Hopkins.
En la década de 1970, los vínculos entre EEUU y
China estaban sustentados básicamente en la necesidad de hacer frente a la
amenaza de la ex Unión Soviética. "Hoy día, en cambio, las bases se
centran en la mucho más positiva, aunque complicada, necesidad de cooperar
para resolver los problemas de importancia mundial", dijo Lampton.
Indicó que la cooperación entre las dos naciones es
necesaria para lograr la estabilización de la economía global, y el
funcionamiento de los sistemas mundiales y regionales para luchar
contra la proliferación de armas y el cambio climático.
"En cierto sentido, la estabilización es el
principal interés común que comparten China y EEUU", afirmó Lampton.
Jin Canrong afirmó que la cumbre sino-estadounidense
también se ajusta a los intereses globales, explicando que los mercados
financieros internacionales también esperan que la cooperación
íntegra entre los dos países ayude a luchar contra la crisis.
Jin señaló que EEUU y China son reconocidos como los
dos motores de la economía global, ya que juntos han contribuido a
más de la mitad del crecimiento mundial en los últimos
años. NUEVO COMIENZO EN LAS RELACIONES BILATERALES
La mayoría de los observadores creen que el futuro
de los lazos bilaterales será positivo y avanzará, a pesar de que ambos
países deben hacer frente a antiguas diferencias, así como a nuevos
retos.
"Para ambos países, las buenas noticias superarán
ampliamente las malas", dijo Jin.
Señaló que hay seis factores que determinan el curso
positivo en las relaciones de China y EEUU, como el hecho de que los
líderes de ambos países otorgan una gran importancia a los lazos
bilaterales, que las dos naciones comparten muchos intereses
comunes, y que han mejorado los mecanismos de solución de problemas.
Otros factores incluyen el hecho de que el cambio en
el equilibrio de poder entre los dos países ha imposibilitado que
EEUU defina sus relaciones con China de manera unilateral; y que el
delicado asunto de la provincia de Taiwan se ha vuelto más manejable
después de los recientes acontecimientos, y a la creciente necesidad de la
cooperación de China en ciertos asuntos importantes como la lucha contra
el terrorismo o el asunto nuclear de la pensínsula Coreana.
Zhang, de la Academia de Ciencias Sociales de China,
afirmó que las positivas expectativas de las relaciones
sino-estadounidenses en el futuro están basadas en tres premisas. La
primera es que EEUU ahora trata a China como un socio cooperativo.
La segunda es que EEUU reconoce actualmente la cada
vez mayor influencia de China, y desea solucionar los problemas mundiales
con la ayuda del gigante asiático, un cambio radical desde su
anterior política de contención.
La tercera es que ambas partes han creado canales de
comunicación sin obstáculos entre los dos países que sirven como una
buena plataforma de interacción.
Los analistas opinan que pueden haber ciertos giros
y vueltas en el porvenir, a pesar de que las especulaciones son
generalmente optimistas.
Jin Canrong afirmó que la experiencia en el pasado
indica que el gobierno estadounidense puede vacilar en sus políticas con
respecto a China de vez en cuando. Ciertos activistas anti-China que
no quieren que mejoren las relaciones entre China y EEUU provocarán
problemas una y otra vez.
Lampton anotó que no será fácil para ninguno llegar
a acuerdos sobre algunos temas específicos aunque ambas partes tienen la
voluntad de cooperar en todos los terrenos.
Ambas naciones deben evitar caer en el
proteccionismo en su intento de solucionar la crisis, y deben también
evitar caer en la internacionalización de los problemas, cuando se haga
frente al desempleo y otros problemas económicos locales, mencionó.
El experto añadió que, a pesar de la voluntad de
ambos países de detener la proliferación de armas de destrucción masiva,
aún habrá dificultades para alcanzar un acuerdo en problemas tales
como el asunto nuclear en la península de Corea.
Lampton hizo hincapié en la importancia de que los
líderes comiencen a intentar buscar soluciones para estos asuntos, sin
importar qué tan difíciles sean, y no permitan que las dificultades
actuales detengan la búsqueda de políticas en común que son del interés de
los dos pueblos a largo plazo.
China y EEUU, ambos miembros permanentes del Consejo
de Seguridad de la ONU, cuentan con una gran responsabilidad con
respecto al mundo. El desarrollo y la profundización de los lazos
bilaterales no sólo es beneficioso para los pueblos de los dos
países, sino que también es positivo para la población de otros
países.
"Esto es un hecho más que una doctrina", dijo
Ma Zhengang, director del Instituto de Estudios Internacionales de
China, durante una reciente entrevista con Xinhua.