BEIJING, 31 mar (Xinhua) -- El medio ambiente de la
región autónoma del Tíbet, en el suroeste de China, se ha conservado con
éxito durante el desarrollo económico y modernización de la
región, según un informe publicado el lunes por el Centro de
Investigación de Tibetología de China, con sede en Beijing.
"El Tíbet es la zona más cercana al cielo y más
lejana a la contaminación de China", reza el documento, que analiza el
desarrollo económico y social de esta región autónoma.
En los últimos años, China ha concedido más
importancia a la construcción ecológica, la proteccción medioambiental y
el desarrollo sostenible en el Tíbet, con el fin de convertir a la
región en un "filtro protector para la seguridad ecológica
regional", antes de 2030, según el informe.
El gobierno central invertirá cerca de 20.000
millones de yuanes (2.900 millones de dólares) en la creación de un
programa para una pantalla protectora durante el XI plan quinquenal
(2006-2010) de China, dice el documento.
Con el mismo fin de proteger el medio ambiente, se
han tomado una serie de medidas, entre las que destacan compensar los
daños sufridos por el medio ambiente debido a la construcción de
proyectos, cobrar cuotas para verter residuos industriales, acelerar
la reforestación y conservar la biodiversidad de la región.
Como resultado, la calidad del aire de la capital
regional de Lhasa es mucho mejor que la de otras grandes ciudades de
China, según el informe.
En más del 98 por ciento de días en 2007 se registró
en Lhasa una calidad del aire "excelente" o "buena" mientras que solamente
hubo siete días con un aire "ligeramente contaminado".
El área reforestado por humanos se disparó de 868
hectáreas en 1990 a 19.069 hectáreas en 2007, incluidas 13.132 hectáreas
de bosques protectores, que juegan un papel importante en la
protección ecológica, revela el informe.
Además, se mantiene bien protegida la biodiversidad
del Tíbet; "Desde la liberación pacífica del Tíbet en 1951 ni una de las
especies de la región se ha extinguido", reza el documento.
El Tíbet también cuenta con 20 reservas naturales,
incluidas nueve a nivel nacional y 11 a nivel regional, con un área total
de 41,26 millones de hectáreas, equivalentes al 34,8 por ciento de
la superficie de la región.
El informe señala que para su crecimiento económico
y desarrollo sostenible el Tíbet ha dependido de las industrias
ecológicas, incluidos el turismo y la medicina y farmacología
tibetanas.
Por su parte, el turismo representó el 5,7 por
ciento del producto interno bruto (PIB) de la región en 2008, comparado
con el 0,2 por ciento en 1990, al tiempo que el valor de la
producción de las industrias médica y farmacéutica registraron un
incremento del 160 por ciento entre 2000 y 2008, de acuerdo con el
informe.
Además, el Tíbet enfatizó la explotación y
utilización de energía hidráulica pero al mismo tiempo introdujo y exploró
otros tipos de recursos energéticos ecológicos. Aunque rica en recursos
minerales, la región limitó estrictamente la explotación de estos
recursos con el fin de protegerlos, dice el informe.
Se dio máxima prioridad a la protección
medioambiental y seguridad ecológica en el periodo inicial de la
construcción de la vía férrea entre la provincia noroccidental china de
Qinghai y el Tíbet, que además de haber promovido el crecimiento económico
del Tíbet contribuyó a la protección del medio ambiente.
Según el informe, más del 90 por ciento de ingresos
financieros del Tíbet y más del 70 por ciento de sus inversiones en activos
fijos dependieron del gobierno central y del apoyo de otras
provincias y ciudades. Estas contribuciones ayudaron a aliviar el
consumo de recursos y la presión medioambiental causada por el
desarrollo regional, y desempeñaron un papel decisivo en la
protección medioambiental y mejora económica del Tíbet.
"El Tíbet ha disfrutado de un rápido
desarrollo económico y ha conseguido simultáneamente proteger su medio ambiente,
lo que contrasta con el argumento de que el ambiente ecológico del
Tíbet ha sido destruido, defendido por algunas personas", dice el
informe.