CARACAS, 23 mar (Xinhua) -- Pasarán unos cuantos
días para que los venezolanos logren borrar de sus mentes la amarga
eliminación del II Clásico Mundial de Béisbol, luego de la derrota 2-10
del sábado anterior ante Corea del Sur en Los Angeles, California.
El equipo sudamericano llegó a semifinales con la
etiqueta de favorito, pero en el destino estaban los campeones olímpicos,
una selección inferior sólo en el papel y las estadísticas.
Los sudcoreanos no tuvieron piedad y Venezuela no
pudo despertar.
Los asiáticos no dieron oportunidad alguna, al
contrario la vinotinto le permitió a su rival hacer más de lo normal.
Los criollos le dijeron así adiós al II Clásico
Mundial y la experiencia tuvo un triste final.
"Uno no puede dejar de pensar en la primera
entrada", resaltó el manager del equipo venezolano, Luis Sojo, a
periodistas locales.
Corea del Sur pisó el plato cinco veces antes de que
Venezuela obtuviera su primera carrera.
El lanzador venezolano Carlos Silva fue masacrado al
no encontrar la zona vigilada por el umpire principal y tras un error
inesperado del jardinero derecho Bob Abreu.
"Un 'inning' (entrada) que mató la esperanza",
tituló el diario local "Líder" en su portada de este lunes.
"Un maldito inning", es la frase es de Sojo, el
estratega nativo de Petare, quien no tuvo oportunidad de mover sus
piezas.
Bastó una sola entrada para que los asiáticos se
clasificaran a la final contra Japón.
En el primer inning los sudcoreanos mostraron su sed
de triunfo.
"Lo que el viento se llevó", publicó el diario local
"El Carabobeño".
Antes de salir al diamante, Sojo calificó el
encuentro como el más importante de su carrera, por encima de los títulos
de campeón al bate y anillos que consiguió con los equipos de grandes
ligas Cardenales y los Yankees.
"El dolor no fue únicamente la derrota. La manera
como perdimos es frustrante. Veníamos haciendo un gran trabajo. Siempre
dije que debimos mantenerlos alejados de las bases. Tuvieron una
importante ofensiva, fue muy doloroso", señaló el entrenador.
El equipo de Corea del Sur hizo un mejor trabajo que
Venezuela, en cuanto a la actuación de su lanzador abridor Carlos Silva,
inconforme con las llamadas del umpire principal.
Silva se caracteriza por lanzar "strikes" y no fue
la excepción, pero tomaron ventaja de él.
Para colmo, el "Comedulce" Abreu cometió un error,
algo poco común en su carrera al fallar un "fildeo" (atrapada).
"Cerré mi guante antes de tiempo. Traté de lanzar a
la base, vi que estaba Scutaro. Vi el corredor y tenía el tiempo para
hacerlo ' out' (sacarlo de la jugada). Mi tiro fue muy corto, quise
lanzarla de un bote, para no volarla", explicó el jardinero.
Medios nacionales e internacionales de comunicación
destacaron el domingo la decisión del manager Sojo de darle la pelota a
Silva para el juego de la semifinal, cuando también estaba disponible
Félix Hernández, considerado por muchos como el mejor lanzador del equipo
criollo.
El estratega afirmó que quitarle la pelota a Silva
para ese compromiso hubiese significado una falta de respeto.
Siempre será una interrogante el destino final del
partido si Hernández hubiese subido al montículo.
Sojo no se arrepiente en lo absoluto de su postura.
"Estoy aquí para tomar decisiones. Eso es parte de
la pelota, normalmente se debe hacer algo".
Silva fue el lanzador menos efectivo en el
béisbol entre los "pitchers" que lanzaron al menos 150 entradas en 200
pasrtidos, sin embargo fue utilizado como el principal as de Venezuela.