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Crisis financiera exige confianza mutua y reglas nuevas
  23.03.2009 Actualizado a las 07:08:39
 

    BRUSELAS, 22 mar (Xinhua) -- La cumbre de primavera de la Unión  Europea (UE), que concluyó el viernes en Bruselas, pidió nuevamente  a los estados miembros que actúen juntos para enfrentar la crisis  financiera y económica teniendo en mente las reglas del mercado  único europeo. 

     Como una señal positiva de confianza y solidaridad mutuas, los  líderes de la UE decidieron ayudar a los miembros europeos centrales  y europeos a salir de su predicamento financiero y económico  duplicando el tope de la facilidad de asistencia financiera de  mediano plazo de la UE o fondo de crisis, a 50.000 millones de euros  (63.500 millones de dólares USA). 

     En ausencia de un gobierno central, la confianza mutua y la  responsabilidad constituyen las bases para la cooperación. 

     La UE, una organización regional con un presupuesto de sólo 1,0  por ciento del producto interno bruto total de los estados miembros,  alcanzó sus logros pasados en integración y en otras áreas gracias a  la confianza mutua y a la cooperación entre sus miembros. 

     La introducción de un Plan de Recuperación Económica Europeo de  200.000 millones de euros (254.000 millones de dólares USA) por la  Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, fue otro ejemplo de  solidaridad. 

     Al comienzo de la crisis mundial, los estados miembros,  especialmente los ricos de Europa Occidental, se apresuraron a sus  propios rescates, ignorando las reglas del mercado interno. Algunos  incluso planearon recurrir al proteccionismo. 

     Sin embargo, no llegaron a ninguna parte y sólo terminaron en  disputas y división. 

     En cambio, cuando decidieron compartir la suerte y la desgracia,  lograron salvar a los bancos en dificultades, reforzaron a las  empresas en problemas y restablecieron parcialmente la confianza  destrozada de los mercados. 

     La UE, que enfrenta un año 2009 muy difícil, ha mejorado en  cierto grado la situación financiera y restablecido la confianza  actuando de conformidad. La situación seguirá mejorando si se apegan  a la cooperación. 

     El ejemplo de la UE es un espejo en el que debe mirarse el resto  del mundo. 

     Ningún país puede ser salvado de la crisis ni puede superar las  dificultades por sí mismo en una época de globalización. Los países  deben comprometerse a la confianza mutua y a reglas nuevas sin  perder de vista sus intereses comunes. 

     En la próxima cumbre del G-20 en Londres se espera que surjan  algunas reglas nuevas para regular el sector financiero  internacional y reformar el sistema financiero mundial.