PARIS, 17 mar (Xinhua) -- El gobierno francés obtuvo
un voto favorable para su plan de regreso a la comandancia militar de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) tras una
feroz batalla entre las preocupaciones de una posible pérdida de su
independencia.
Sin embargo, algunos expertos opinan que el plan
propuesto por el presidente Nicolás Sarkozy estuvo basado en
consideraciones estratégicas, especialmente en las relaciones
trasatlánticas, que alguna vez estuvieron dañadas, así como el fallido
plan para crear una defensa europea común.
Francia fue un miembro fundador de la OTAN en 1949,
durante la era de la Guerra Fría. Después, el presidente Charles de Gaulle
retiró al país de la comandancia en 1966, con el fin de reafirmar la
soberanía, así como para buscar una política menos orientada a Estados
Unidos (EEUU).
Aún cuando Francia ha permanecido como un miembro
político de la alianza, el país siempre se ha visualizado a sí mismo como
un diplomático "inconformista" de la influencia estadounidense.
Casi cuatro décadas después, las relaciones
trasatlánticas se tensaron aún más cuando Francia, gobernada entonces por
el presidente Jacques Chirac, se unió con Alemania para oponerse a
la guerra de Irak, dirigida por Estados Unidos.
Sarkozy ha procurado mejorar los lazos
trasatlánticos desde que tomó el cargo y había expresado con anterioridad
la intención de la nación de regresar al comando militar de la OTAN. El 11
de Marzo, confirmó tal propósito durante un discurso en París.
Los analistas opinan que aparentemente Francia busca
una cooperación más cercana con EEUU ahora que es gobernada por el
nuevo presidente Barack Obama, y parece entusiasta de dejar atrás
cualquier fuerte distanciamiento que haya heredado de sus
precesores.
No obstante, el plan gubernamental de regresar al
comando militar de la OTAN, el cual ganó un voto de confianza el martes
en la Asamblea General, la cámara baja del Parlamento, enfrenta una
fuerte oposión, aún desde la facción conservativa de Sarkozy.
Alain Juppe y Domenique de Villepin, antiguos
primeros ministros, han criticado a Sarkozy por haber renunciado a la
independencia de Francia a cambio de una política de defensa
infundada. De Villepin ha llamado a esta decisión un serio "error
diplomático".
Sarkozy argumentó que Francia, el cuarto mayor
contribuyente de la OTAN en términos de tropas y dinero, debe regresar al
proceso de la toma de decisiones para lograr los intereses estratégios
del país.
El mandatario también hizo referencia a la
incrementada necesidad de una cooperación global para combatir las nuevas
amenazas, tales como el terrorismo y la seguridad energética.
Actualmente, más de 4.000 soldados franceses se
encuentran posicionados en casi un 90 por ciento de las misiones de la
OTAN a nivel mundial, incluyendo Kosovo y Afganistán.
El regreso al comando le permitirá a los oficiales
franceses tomar importantes puestos de comando.
El primer ministro, Francois Fillon, dijo el martes
al Parlamento que "sin duda" Francia tomará un puesto de comando
clave en Norfolk, Virginia, en donde la alianza discute las
estrategias de largo plazo.
Los oficiales militares franceses también tomarán
control de las oficinas centrales regionales del comando en Lisboa, en
donde se ubica la Fuerza de Reacción Rápida y su sistema de satélites
de reconocimiento.
Mientras tanto, el regreso de Francia al comando de
la OTAN ayudará a disipar las preocupaciones sobre su plan de formar una
defensa de la Unión Europea (UE) que competiría con la OTAN.
Por años, Francia ha sido un fuerte partidario de un
sistema de defensa común de la UE, lo cual crea un temor por parte de EEUU,
puesto que podría restar su influencia sobre la seguridad europea.
La propuesta también recibió una respuesta poco
entusiasta por parte de los miembros de la UE, quienes temen que el plan
pueda poner en riesgo la unidad de la OTAN.
Herve Morin, ministro de Defensa francés, admitió
que Francia tiene "muchos problemas" en el progreso de la defensa europea,
ya que algunos socios europeos asumen que Francia quiere debilitar a
la OTAN. Morin determinó que esta acusación resulta "infundada".
El regreso francés al comando de la OTAN puede
ayudar a fortalecer la confianza entre los miembros de la alianza, así
como ofrecer una esperanza de que el plan de una defensa europea puede
continuar, señalaron varios analistas.
Aún así, será más adelante cuando sea posible
determinar si el regreso de Francia a la OTAN puede ayudar a tales
propósitos.
Algunos analistas han mencionado que desde el
inicio, la OTAN fue diseñada como una organización desequilibrada, creada
y dominada por EEUU.
Francia aún tiene que obtener resultados tangibles
de sus negociaciones con la OTAN, tales como más soldados para los
propios grupos de batalla de la UE y oficinas centrales de defensa en
Europa.
Los analistas predicen que es más probable que
haya una colisión de intereses entre los miembros de la OTAN tras
las alegres celebraciones del regreso de Francia.