Impulsamos la reforma y el
desarrollo de los servicios médicos, farmacéuticos y sanitarios. Hemos de
mantener con firmeza el carácter de beneficio social de los servicios
médicos y sanitarios públicos y poner en pleno juego el entusiasmo de los
numerosos trabajadores médicos. Nos esforzaremos por establecer un sistema
de asistencia médica y sanitaria básica que cubra todas las zonas
urbanas y rurales del país, logrando de manera preliminar que todos
los ciudadanos tengan acceso a los servicios médicos y sanitarios básicos.
A partir de este año, nos centramos en llevar
a buen efecto las cinco tareas que siguen.
Primero, se impulsa la implantación del
sistema de garantía de asistencia médica básica. Se incorporará a la
población urbana de todo el país en la cobertura del sistema de seguros de
asistencia médica básica para los empleados urbanos y en la del de seguros
de la misma índole para los habitantes urbanos, y a la rural en la del
nuevo sistema de asistencia médica cooperativa rural, a fin de subir en
tres años el índice de suscripción a más del 90% en cada uno de los
tres casos. A los jubilados de las empresas estatales cerradas o
declaradas en quiebra de las zonas con dificultades económicas,
la hacienda central va a concederles subsidios adecuados para su
suscripción a los seguros pertinentes. Se seguirá aumentando la
cuantía normativa de financiación y la de subsidio fiscal para la
población urbana y la rural en este sentido, y se ampliará
apropiadamente el alcance del reembolso de gastos y se elevará su
porcentaje. Se perfeccionará el sistema de auxilio médico en las
zonas urbanas y en las rurales y se elevará el nivel del auxilio.
Segundo, se establece el sistema estatal de
medicamentos básicos. Este año vamos a elaborar y publicar en forma
unificada un catálogo estatal de fármacos básicos y sacar a luz políticas
sobre su producción, circulación, fijación de precios y utilización,
así como sobre el reembolso de los gastos para los suscriptores del
seguro médico, con vistas a aliviar la carga que suponen para las
masas los gastos de asistencia médica y fármacos básicos.
Tercero, se completa el sistema de servicios
médicos y sanitarios en los niveles de base. En el año en curso se
cumplirá por completo la tarea de construir 29.000 centros de salud a
nivel de cantón y poblado sustentados por la hacienda central. El próximo
trienio ésta va a apoyar la construcción de otros 5.000 centros de salud
prioritarios a nivel de cantón y poblado, 2.000 hospitales a
nivel distrital y 2.400 centros de servicios sanitarios en las
comunidades urbanas. Se respaldará el establecimiento de
dispensarios aldeanos en las zonas fronterizas y remotas, con el
objeto de hacer realidad que cada aldea administrativa del país
cuente con uno suyo propio.
Cuarto, se impulsa gradualmente la equidad en
los servicios sanitarios públicos básicos. Se ampliará el alcance de los
servicios sanitarios públicos gratuitos, sus fondos por persona para la
población urbana y la rural no serán inferiores a los 15 yuanes y su nivel
se elevará poco a poco. Se aumentará la inversión específica en la
prevención y el tratamiento de enfermedades contagiosas, crónicas,
ocupacionales y endémicas graves.
Quinto, se impulsa el experimento de la reforma
de los hospitales públicos, cuyo acento caerá en el régimen
administrativo y los mecanismos de funcionamiento y de supervisión y
control. Se estimulará a las localidades a explorar formas eficaces de
separar las funciones de gobierno de las de institución pública, la
administración de la gestión operativa, el servicio médico de la venta de
fármacos, y las actividades lucrativas de las no lucrativas. Se eliminará
paulatinamente el mecanismo de suplencia de la falta de fondos de los
hospitales públicos con la ganancia de la venta de fármacos a los
pacientes, y se promoverá la reforma destinado al cambio de mecanismo de
compensación para estos hospitales. Con respecto al servicio médico,
se estimulará a las diversas localidades a explorar y establecer un
mecanismo encaminado a fijar los precios mediante la consulta entre las
partes interesadas, y se implantará un sistema de supervisión, control y
evaluación de calidad que cuente con la participación de los órganos
concernientes, representantes de las masas y especialistas en la materia.
Se debe hacer valer plenamente el importante papel profiláctico y
terapéutico de la medicina y farmacia tradicionales de China y de las de
las minorías étnicas.
En los próximos
tres años los gobiernos a todas las instancias planean invertir 850.000
millones de yuanes, incluidos 331.800 millones procedentes de la hacienda
central, a fin de asegurar el progreso expedito de la reforma del régimen
médico, farmacéutico y sanitario. Como en esta reforma están
comprometidos los derechos e intereses relativos a la salud de
las masas populares, debemos fortalecer la dirección sobre ella,
diseñarla con esmero, organizarla concienzudamente y llevarla
adelante de manera dinámica y prudente, con el propósito de
solucionar efectivamente el problema de acceso costoso y difícil a la
asistencia médica y prestar a las masas populares un servicio médico y
sanitario seguro, eficaz, fácil y barato.
Hay que realizar como es debido
el trabajo relativo a la demografía y la planificación familiar y
estabilizar un nivel de natalidad bajo.
A partir de este año, en las zonas rurales de todo el
país se aplicará la política de subvención al parto hospitalario, y se
harán regularmente a las mujeres en maternidad exámenes previos al
alumbramiento y visitas posteriores, y exámenes de crecimiento a los bebés
y niños menores de tres años. Se reforzará la prevención de los defectos
congénitos. A una parte de las familias rurales cumplidoras de la
planificación familiar se les elevará de 600 a 720 yuanes la cuantía
normativa de los premios de ayuda anual por progenitor al cumplir los
sesenta años. Se impone potenciar el servicio y la administración de la
población flotante y proteger los derechos e intereses de las
mujeres y los menores. Se efectuarán exámenes regulares de
ginecopatía a las mujeres rurales. Se apoyará un desarrollo con
mayor celeridad de los servicios para minusválidos. Se
continuarán fomentando los servicios para la tercera edad.
Desarrollamos con energía la cultura y los deportes.
El impulso al progreso y la prosperidad de la cultura no solamente
contribuye a enriquecer la vida espiritual de la gente, sino que también
puede ensanchar el terreno de consumo. Se precisa fomentar con
dinamismo las actividades culturales de beneficio público, apresurar
el perfeccionamiento del sistema de servicios públicos culturales,
fortalecer la edificación de las instalaciones culturales prioritarias y
de las instalaciones culturales urbanas y rurales a nivel de base, sobre
todo el fomento del programa de cobertura de radio y televisión en todas
las aldeas y la construcción de casas de cultura polivalentes en los
cantones y poblados y la de salas de lectura en el campo, y promover con
esfuerzo los proyectos culturales en beneficio del pueblo. Es
menester apoyar a la industria cultural a que aligere su desarrollo,
completar las políticas al respecto y formar empresas clave en este
sentido. Se impulsará que prosperen la filosofía y las ciencias sociales,
y se desarrollarán de manera activa la literatura, el arte, la radio, el
cine, la televisión, la prensa y la edición. Se potenciarán el fomento y la
administración de las actividades culturales en Internet. Se protegerá
como es debido a las reliquias y el patrimonio cultural inmaterial. Se
empujará la reforma del régimen de administración y el mecanismo funcional
de las instituciones culturales de beneficio público, así como el
cambio de sistema en las entidades culturales lucrativas para su
transformación en empresas. Se fortalecerá la construcción de
instalaciones deportivas de uso público a nivel de base, se
desplegarán con energía los deportes de masas, se elevará el nivel de
los deportes competitivos y se desarrollará la industria deportiva.
Se impone afianzar el fomento de la democracia y
la legalidad. Se promoverá de manera dinámica y prudente la reforma
del régimen político y se desarrollará la política democrática
socialista. Hay que completar el sistema democrático, enriquecer las formas de
la democracia, ensanchar los canales de su ejercicio y llevar a
la práctica según la ley las elecciones, la toma de decisiones,
la administración y la supervisión por vía democrática. Es
necesario perfeccionar el sistema de autogobierno de las masas en
las instancias de base, ampliar la esfera de este autogobierno y
mejorar el sistema de administración democrática en estas instancias, con
el objeto de garantizarles a las masas el ejercicio directo y conforme a
la ley de los derechos democráticos, así como su administración de los
asuntos públicos y los servicios de interés público en las mismas instancias.
Hemos de desplegar a fondo la divulgación y educación sobre la legalidad
e intensificar la educación sobre el sentido de la ciudadanía,
para establecer de esta manera la concepción socialista de democracia
y legalidad, libertad e igualdad, equidad y justicia. Se impulsará en
forma coordinada la construcción de las comunidades en las ciudades y
en el campo y se promoverá el desarrollo sano de las organizaciones sociales.
Se debe reforzar la labor del gobierno relativa a la legalidad, y aumentar
la transparencia en la labor legislativa del gobierno y la participación
del público en la misma, con miras a lograr la aplicación
reglamentada, imparcial y civilizada de la ley.
Hay que fortalecer la administración social para
salvaguardar la armonía y estabilidad social. Hemos de conceder especial
atención a la defensa de los derechos e intereses legítimos de
las masas, tratar correctamente las contradicciones existentes en el
seno del pueblo, y resolver oportuna y racionalmente los
problemas que aquellas nos hacen llegar y rectificar con decisión toda
clase de actos lesivos a sus intereses. Debemos completar el mecanismo
de mediación y neutralización de las contradicciones y litigios
sociales, orientando a las masas a expresar sus reclamaciones de
intereses en forma racional y legal. Perseveraremos en el sistema de
tratamiento de las cartas llegadas de las masas y atención a sus visitas
reivindicativas a cargo de los cuadros dirigentes, sobre todo los
principales, para brindarles servicio y neutralizar las contradicciones.
Hay que perfeccionar el mecanismo de alerta sobre la estabilidad social y
prevenir activamente y solucionar como es debido toda índole de incidentes
de carácter multitudinario. Es menester desplegar en profundidad las
actividades de creación de un entorno pacífico y reforzar el
saneamiento coordinado del orden público. Es preciso vigilar
rigurosamente toda clase de delitos criminales y asestarles duros
golpes a tenor de la ley, con miras a salvaguardar la seguridad del
Estado y la estabilidad de la sociedad. (Continúa)