BEIJING, 12 mar (Xinhua) -- El Tíbet continuará
fortaleciendo la legislación y la aplicación de la ley para hacer frente
al secesionismo y garantizar la seguridad nacional y la estabilidad
regional, afirmó hoy Legqog, director del Comité Permanente de la
Asamblea Popular (órgano legislativo) de esta región autónoma del
suroeste de China.
Ante los "incesantes" sabotajes, el Tíbet "se
encuentra en la primera línea del combate contra el secesionismo",
mientras que el desarrollo y la estabilidad "siempre han sido asuntos
prioritarios para la región", señaló Legqog.
"La estabilidad constituye la condición previa para
el desarrollo tibetano", subrayó el alto legislador, quien tomó como
ejemplo que "no se pueden emprender construcciones en medio de un
terremoto, ni perseguir el desarrollo con una situación
inestable", en la sesión anual de la XI Asamblea Popular Nacional, máximo
órgano legislativo del país.
Desde que se fugó en 1959, el Dalai Lama ha
propagado por todo el mundo el llamado "asunto del Tíbet", y nunca ha
abandonado sus actividades encaminadas a dividir la patria y minar la
unidad étnica de la región, indicó el legislador.
La lucha contra el separatismo en el Tíbet supone un
esfuerzo "a largo plazo, intensivo y complicado", por lo que la asamblea
popular tibetana ha introducido una serie de leyes, reglas y
resoluciones para ayudar a la región a hacer frente a las
actividades secesionistas, de acuerdo con Legqog.
Las resoluciones y decisiones adoptadas por el
órgano legislativo regional desempeñaron un papel importante en la lucha
contra el secesionismo y el mantenimiento de la estabilidad en el
Tíbet, indicó el funcionario.
Tras los disturbios del 14 de marzo del año pasado
en la capital regional, Lhasa, en los que murieron 18 civiles y un
policía, el comité permanente de la asamblea popular regional
estableció una resolución para denunciar los delitos violentos
cometidos contra el pueblo y sus propiedades en los incidentes,
informó.
Los legisladores tibetanos aprobaron en enero de
este año una moción para declarar el 28 de marzo como el "Día de la
Emancipación de los Siervos" por ser la fecha en la cual un millón de
siervos tibetanos lograron la libertad hace cinco décadas.
El establecimiento del Día de la Emancipación de los
Siervos supone "un importante paso adelante" en la lucha contra la
camarilla del Dalai Lama, además de "recordar a la nueva generación
el amargo pasado para que aprecien así el desarrollo, los cambios y la
nueva vida de ahora", afirmó Legqog.
El alto legislador también aseguró que la
asamblea popular regional y su comité permanente utilizarán sus poderes en
materia de legislación, supervisión y diseño de políticas para
salvaguardar la unión de la patria y reforzar la unidad étnica.