BEIJING, 12 mar (Xinhua) -- El organismo de control
medioambiental de China ha suspendido el proyecto de construcción de
una controvertida central eléctrica alimentada con residuos en Beijing
hasta que se realice un estudio de impacto medioambiental y la iniciativa
obtenga la aprobación del público.
El director de la división de prevención de la
contaminación del Ministerio de Protección Ambiental, Zhu Xingxiang,
insistió en una rueda de prensa paralela a la sesión anual de la Asamblea
Popular Nacional (APN, máximo órgano legislativo) en que el proyecto
"Liulitun" se pondrá en marcha en la zona noroeste de la capital china
después de que los expertos lleven a cabo un estudio de viabilidad y tras
realizar una consulta pública más amplia.
Tanto los resultados del análisis de los expertos
como los del sondeo deberán presentarse ante la oficina municipal de
protección ambiental de Beijing para su aprobación y esta oficina deberá
informar al público si decide aprobar el proyecto, según Zhu.
La propuesta de construcción de esta central
eléctrica alimentada con basuras se hizo pública en marzo de 2007 y fue
rechazada con firmeza por los habitantes de la zona.
El proyecto, uno de los cuatro de este tipo que está
previsto que se construyan en Beijing, requerirá una inversión de ocho
millones de yuanes (1,17 millones de dólares) y podrá quemar
hasta 1,200 toneladas de basuras al día.
Los residentes del vecindario en el que está ubicado
el vertedero han mostrado su preocupación por las emisiones
procedentes de la central y por la posible contaminación de las
aguas subterráneas.
Además, la construcción de la central acabará con
sus esperanzas de que cierren el vertedero después de haber convivido con
el hedor de los residuos durante los diez últimos años.
El gobierno municipal ha decidido atender las
peticiones de los vecinos y suspender el proyecto, pero el problema de la
eliminación de los residuos sigue sin resolverse y los vertederos de
Beijing, al igual que los de otras ciudades chinas, están cada día más
llenos.
El viceministro de Protección Ambiental, Wu
Xiaoqing, dijo ayer miércoles en la misma rueda de prensa que otros países
llevan 30 o 40 años utilizando tecnologías de incineración de residuos y de
centrales eléctricas alimentadas con basuras, las cuales también se
podrían aplicar en China.
Wu aseguró que su cartera está trabajando
para establecer la manera de gestionar las emisiones de bióxidos de ese tipo
de centrales y recalcó la necesidad de garantizar los
intereses medioambientales del público a la hora de llevar a cabo
proyectos similares.